10 mil denuncias por año en Entre Ríos: el sistema que busca evitar que las víctimas queden sin respuesta
Entre Ríos recibe 10 mil denuncias por año por violencia de género y desde el Poder Judicial admiten que es un número inabordable. Ahora prueban un sistema para que las víctimas no queden dando vueltas sin respuesta.
El Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos puso en marcha un sistema para intentar ordenar el aluvión de denuncias por violencia de género. La vocal del STJ, Laura Soage, lo describió como una herramienta tecnológica que conecta a los organismos que intervienen, aunque todavía está en etapa de prueba.
La funcionaria habló en el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7 y no esquivó el dato que más duele: en la provincia se reciben 10 mil denuncias por año por violencia de género. “Es un número prácticamente inabordable de la manera que debería poder ser abordado”, admitió.
Un problema que no para de crecer
Soage fue contundente al describir el escenario. “La violencia de género, en sus distintas formas, constituye una problemática desde hace muchos años, que lamentablemente va creciendo, a pesar de los esfuerzos realizados de distintos sectores del Estado”, sostuvo. Y agregó: “No podemos cumplir con el objetivo que debe cumplir el Estado de contribuir a prevenir y eliminar la violencia de género”.
El diagnóstico no termina en la cantidad de denuncias. La vocal explicó que el recorrido posterior también es un problema: “hay que controlar estas situaciones de violencia, controlar las medidas de protección que se aplican para tutelar a las víctimas”. Muchas veces, las personas que denuncian pasan por distintas instituciones y la información se pierde.
“Lamentablemente, desde las instituciones muchas veces estamos fragmentados, estamos desconectados. Se utilizan recursos, se recopila información, pero en realidad las medidas no llegan a ser eficaces porque las competencias institucionales están fragmentadas”, afirmó.
La respuesta tecnológica
Frente a ese panorama, el Poder Judicial diseñó el Sistema Interinstitucional de Abordaje de las Violencias (SIAV). La idea surgió hace dos años, cuando se armó una mesa interinstitucional y se advirtió que los organismos no se comunicaban entre sí. “Se pierde información valiosa en el camino”, resumió Soage.
El sistema está pensado como una infraestructura tecnológica que vincula a todos los organismos que trabajan en violencia. Fue desarrollado con recursos propios y ya tiene varios módulos. El primero, que se está probando en los juzgados de Paz de la provincia, busca homogeneizar la recepción de denuncias.
“Depende quién tome la denuncia de una víctima o una presunta víctima, es el recorrido que tendrá: depende quién es el operador y cuán entrenado está, cuál es la calidad de los datos que se recaban”, explicó. Ese formulario estandarizado permite detectar indicadores de riesgo y predecir situaciones urgentes. “Esto no sustituye a los jueces o a las juezas que tienen que disponer las medidas, sino que le da como un panorama de la situación, como un mapeo”, aclaró.
El segundo módulo se llama “Alojamiento Seguro” y apunta a generar un legajo único de la víctima. Así, el juez o la jueza puede consultar el historial, saber dónde denunció, qué medidas se tomaron y, si hace falta, encontrar un lugar donde alojarla junto a sus hijos. El sistema muestra los alojamientos disponibles, cuántas camas hay y permite solicitar el ingreso. El establecimiento debe responder e informar si no puede recibir a la persona.
El tercer módulo, todavía en desarrollo, conectará las áreas de salud y las fuerzas de seguridad. “La idea fundamental, más allá de la tecnología, es que cada uno aporte desde su competencia para que la respuesta pueda ser integral frente a esa persona que está sufriendo”, subrayó Soage.
Faltan recursos y el plazo legal no se cumple
La vocal no evitó las críticas internas. “Nos faltan recursos, es limitada la cantidad de juzgados que tenemos, es limitada la cantidad de equipos interdisciplinarios. Es imposible atender estas denuncias que son urgentes y que, según la ley, requieren medidas en un plazo de 24 horas”, reconoció.
Por eso, el formulario también busca sacar a la luz situaciones que la propia víctima no identifica como violencia. “Se le formulan un montón de preguntas que tal vez la propia víctima nunca se dio cuenta de que estaba sufriendo ese tipo de micro violencias”, detalló.
El sistema está en etapa de prueba. Ya se capacitó al personal de los juzgados de Paz y ahora se avanza con las autoridades policiales, que también podrán tomar denuncias. La idea es extenderlo luego a los juzgados de Familia y a otras áreas del Estado.
“Estamos abiertos a las críticas, a las sugerencias. Esa es la idea. Es necesario estar conectados para poder dar una respuesta eficaz”, cerró Soage.