105 años de historia: el emotivo homenaje a la fundadora que marcó a la Escuela N.º 97
¿Sabías que una mujer fundó y dirigió sola una escuela con más de 100 alumnos? La historia de Angélica Felisa Schnarbach y el emotivo homenaje en su 105° aniversario.
La Escuela N.º 97 de Picada Sueca celebró su aniversario número 105 con un acto que reunió a toda la comunidad educativa. El homenaje a su fundadora, Angélica Felisa Schnarbach, fue el eje de una jornada cargada de emociones y recuerdos.
Una celebración que convocó a toda la comunidad
El festejo contó con la presencia de estudiantes, familias, vecinos, exalumnos y autoridades que se acercaron a la escuela para ser parte de este momento tan especial. La directora del establecimiento, Mirna Lorena Esteche, destacó el carácter emotivo de la celebración y el fuerte acompañamiento de la comunidad en esta fecha tan significativa.
Durante la jornada, los alumnos prepararon una exposición dedicada a la vida y obra de la fundadora. Fotografías, objetos históricos y material informativo formaron parte de una muestra que permitió a las nuevas generaciones conocer de cerca los orígenes de la institución.
¿Quién fue Angélica Felisa Schnarbach?
La historia de la Escuela N.º 97 está íntimamente ligada a la figura de Angélica Felisa Schnarbach, quien fundó la institución el 24 de agosto de 1921. En sus inicios, la escuela no ocupaba el predio actual, sino que funcionaba unos metros más adelante, en la zona conocida como Picada Sueca.
Los comienzos fueron realmente difíciles. Schnarbach era la única maestra y directora, y durante aproximadamente cuatro años llevó adelante sola toda la tarea educativa. Según relató Esteche, en esa primera etapa la escuela llegó a tener 112 alumnos, una cifra que demuestra el enorme esfuerzo que implicaba educar en una comunidad que recién se estaba formando.
Recién después de ese período de entrega absoluta, se sumaron otros docentes para acompañar el crecimiento de la matrícula y hacer frente a las necesidades de una escuela que no dejaba de crecer.
Un legado que inspira a las nuevas generaciones
Para la actual directora, conocer la trayectoria de Schnarbach es también un desafío para los docentes de hoy. “Su labor es una referencia para seguir trabajando por la educación y por la comunidad”, sostuvo Esteche, quien remarcó que el contexto de la fundadora estuvo lleno de obstáculos que no le impidieron avanzar con su proyecto educativo.
El aniversario no solo sirvió para recordar el pasado, sino también para reflexionar sobre el presente. La historia de la institución es un ejemplo de cómo el compromiso y la perseverancia pueden construir un legado que trasciende generaciones.
Más de un siglo junto a la comunidad
La celebración de los 105 años fue una oportunidad para recuperar recuerdos y fortalecer el vínculo entre la escuela y la comunidad de Picada Sueca. La exposición de los estudiantes, con fotografías y elementos históricos, fue el broche de oro de una jornada dedicada a mantener viva la memoria institucional.
Alcanzar más de un siglo de vida es todo un acontecimiento, y para la comunidad educativa representa también una plataforma para proyectar el futuro. El legado de Angélica Felisa Schnarbach sigue presente en cada rincón de la escuela, inspirando a quienes hoy tienen la responsabilidad de sostener y fortalecer la tarea educativa.