16 denuncias por deepfakes sexuales en la UNSJ: lo que la Justicia busca en los equipos del sospechoso
Las denuncias por deepfakes sexuales en la UNSJ se multiplicaron y ya son al menos 16 las estudiantes que pasaron por la Justicia. La causa depende ahora de lo que aparezca en los equipos secuestrados al sospechoso, que sigue sin imputación. ¿Qué encontraron en la computadora, la tablet y el celular?
La investigación por la presunta creación de imágenes sexuales falsas con Inteligencia Artificial a partir de fotos de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNSJ dio un salto: ya son al menos 16 las presuntas damnificadas, cuando todo había empezado con apenas dos denuncias.
El expediente está en manos de la UFI CAVIG, conducida por el fiscal Alberto Martínez, y sigue en etapa preliminar. El señalado es Sebastián García Pérez, representado por la abogada María Filomena Noriega. Hasta ahora no fue imputado por ningún delito.
El allanamiento que puede cambiar la causa
Una de las medidas clave fue el allanamiento de la vivienda del joven, en Rawson. Se hizo aproximadamente dos semanas antes de que el caso se conociera públicamente y lo autorizó el juez de Garantías Javier Figuerola a pedido de los investigadores.
Durante el operativo, la Brigada de la UFI secuestró un iPhone, una tablet y una computadora. Los tres dispositivos quedaron a disposición de la Justicia para la extracción y el análisis de la información. La pregunta central: si allí hay imágenes manipuladas, archivos vinculados a las denuncias, conversaciones u otros elementos que permitan reconstruir lo ocurrido.
García Pérez no quedó detenido tras el procedimiento. Según trascendió, se mantuvo a derecho y colaboró con la pesquisa.
Restricciones para proteger a las denunciantes
En paralelo, la Justicia dispuso una serie de medidas para resguardar a las jóvenes. Se le prohibió al señalado acercarse a menos de 200 metros de las denunciantes, contactarlas por cualquier medio o hacerlo a través de terceros.
La restricción también alcanza a la Facultad de Ingeniería: no puede concurrir presencialmente a la UNSJ ni permanecer en los mismos lugares que las jóvenes involucradas en el expediente.
Cuando se dictaron esas medidas, eran dos las estudiantes que habían acudido a la Justicia. Con el avance de la investigación, el número trepó a al menos 16 y los pesquisas no descartan que aparezcan nuevas presuntas damnificadas.
El vacío legal que complica el encuadre
Por el momento no hay imputación penal contra el estudiante. La Fiscalía debe determinar primero qué pasó y, sobre todo, si las conductas denunciadas pueden encuadrarse en alguna figura del Código Penal.
La generación de imágenes sexuales falsas con IA a partir de la apariencia de una persona, sin su consentimiento, plantea una dificultad jurídica: hoy no existe en el Código Penal argentino una figura específica que sancione por sí sola este tipo de deepfakes. Eso no significa que toda conducta vinculada con imágenes manipuladas quede automáticamente fuera del ámbito penal, ya que el análisis depende de las circunstancias concretas y de la posible existencia de otros delitos.
Si la investigación no reúne elementos suficientes para sostener una imputación penal, el expediente podría continuar en la Justicia de Faltas, donde se evaluaría un encuadre contravencional, como acoso virtual.
Por eso, el resultado de las pericias sobre el celular, la tablet y la computadora será determinante. La información que aparezca en esos dispositivos podría establecer qué imágenes se crearon, qué herramientas se usaron, si hubo almacenamiento o circulación del material y si detrás de las denuncias existe una conducta con consecuencias penales.