17 años de metal en Formosa: el festival que se sostiene sin sponsors y con una entrada muy particular
Con 17 años de trayectoria autogestionada, el MetaleroFest vuelve esta noche con seis bandas y una entrada que no se paga con dinero. La escena del metal formoseño se sostiene entre obstáculos y espacios cada vez más limitados.
El MetaleroFest vuelve a escena este viernes 6 de noviembre en El Sótano Cultural con una edición que mezcla recitales, feria y una movida solidaria que ya es marca registrada del encuentro. La cita arranca a las 21 y la entrada no se paga con plata: se entra con un alimento no perecedero.
Lo recaudado irá al merendero comedor San José Obrero Los Peques, que asiste a diariamente a más de 80 chicos. Una jornada donde la música pesada se cruza con un gesto concreto para la comunidad.
Seis bandas, tres ciudades, un mismo escenario
La grilla de este año reúne a seis formaciones que llegan desde distintos puntos del país. Desde Formosa dirán presente Tribu Monchi, Kalaverica y Shyme. Desde Clorinda viajan Capote y Brujo, mientras que desde Buenos Aires llega Albatros.
El menú sonoro abarca heavy metal, metal extremo, nu metal y otros matices de la escena. La idea es recorrer distintas vertientes en una misma noche y reencontrar a una comunidad que usa estos espacios para expresar su identidad musical.
Feria, vinilos y cultura independiente
Además de los shows, habrá ferias con merchandising, material discográfico, stickers, accesorios y artículos ligados a la cultura del rock y el metal. Un espacio pensado para las producciones independientes y para quienes sostienen el circuito a pulmón.
Las puertas de El Sótano Cultural se abren a las 20 y el primer acorde está previsto para las 21 en punto, con la primera banda de la grilla.
Quién sostiene el festival
Detrás de la organización está Gustavo Alberto Godoy, impulsor de la propuesta desde P3Z Producciones y del sello discográfico y la indumentaria informal La Pecera. En estos 17 años el encuentro se mantuvo de manera autogestionada, atravesando dificultades y momentos complicados de una escena que, según reconocen sus propios organizadores, hoy encuentra obstáculos para mantener su movimiento.
La organización cuenta con el acompañamiento de El Sótano Cultural y con el trabajo conjunto de Godoy y Milton Fernández Bedoya, de EFEBE Producciones. Una articulación que pone en valor el rol de los espacios independientes para la circulación de la música y el encuentro entre artistas.
Sostener un festival independiente durante 17 años no es poca cosa. Menos aún para una escena como la del metal, que debe abrirse camino entre espacios cada vez más limitados y un público que no siempre encuentra propuestas de este tipo. El MetaleroFest, contra viento y marea, sigue diciendo presente.