186 correntinos se quedaron sin trabajo en una semana y el gobernador sigue sin dar respuestas
Cuatro sucursales cerradas y tres peajes privatizados: el impacto en el empleo no tiene freno en la provincia.
Agosto cerró en Corrientes con 186 despidos: el cierre de cuatro sucursales de Musimundo y la cesantía del personal de tres peajes dejó a ese número de trabajadores sin empleo, en medio de la falta de respuestas del gobernador Juan Pablo Valdés.
Mientras el mandatario provincial se reúne con el Gobierno de Javier Milei y firma acuerdos que "beneficiarían" a la provincia, los despidos en los peajes de Puente Manuel Belgrano, Riachuelo e Ituzaingó se enmarcan en el proceso de privatización y relicitación de los corredores viales nacionales. Esa medida dejó un saldo de 150 trabajadores correntinos cesanteados.
Según trascendió en medios locales, los trabajadores de Musimundo se enteraron de su despido el sábado 29 de agosto, cuando les avisaron que el lunes ya no debían presentarse a trabajar. Esta medida dejó sin empleo a 36 personas pertenecientes a las cuatro sucursales correntinas.
Musimundo deja un tendal de desempleados
Una de las escenas más desoladoras se vivió en la sucursal correntina de calle Junín. Allí, los trabajadores mantuvieron una breve reunión antes del cierre y se despidieron del lugar. “Una tristeza total”, manifestó a Misiones Online Sandra, una de las empleadas despedidas y con 22 años de antigüedad.
Las desvinculaciones en la cadena de electrodomésticos son parte de un proceso de cierres masivos que afecta a sucursales de todo el país. En lo que va del año, un total de 120 trabajadores quedaron en la calle tras la baja de 20 sucursales en el Nordeste argentino.
Valdés enfrenta la caída del empleo
En medio de la privatización de las rutas y los despidos, la paralización de la obra pública nacional golpea a la construcción y al empleo en Corrientes.
Desde la Cámara de la Construcción provincial advirtieron que la falta de inversión del gobierno de Javier Milei dejó un vacío que no logra compensarse desde el sector privado ni por la demanda del Gobierno provincial. La situación se produce mientras avanzan acuerdos y negociaciones con el gobernador Juan Pablo Valdés y el Gobierno libertario.
En ese contexto, las empresas constructoras correntinas enfrentan un escenario marcado por la caída de la obra pública, presupuestos provinciales acotados y un fuerte incremento de los costos de construcción.
La construcción había sufrido una fuerte pérdida de puestos de trabajo a comienzos de 2024 y, aunque registró un leve repunte hacia fines de 2025 por la finalización de obras que ya estaban en marcha, posteriormente volvió a retroceder.