20 bomberos por sábado al río: el entrenamiento que los prepara para lo peor en San Juan
¿Qué cambia cuando el rescate deja de ser en una pileta y pasa a un río que no se detiene? Los bomberos de San Juan entrenaron con un equipamiento distinto al habitual, y hay un dato sobre la temporada que conviene conocer.
El Cuerpo de Bomberos de la Policía de San Juan puso primera en un ciclo de instrucción intensiva sobre el Río San Juan, junto a la Dirección de Seguridad Náutica. La meta: aceitar las técnicas de auxilio e intervención en espejos de agua y cauces de la provincia.
La movida no fue aislada. Contó con el empuje de la Secretaría de Deporte y de la Jefatura de la Policía de San Juan, y según detalló el jefe de la unidad, comisario Eduardo Pérez, cada sábado se sumaron 20 efectivos a las prácticas.
RISA, el curso que forma a los salvavidas de la fuerza
En paralelo al despliegue en el río, se desarrolló el curso interno RISA, un espacio donde la división de Bomberos entrena en salvamento acuático a efectivos de distintas áreas de la fuerza policial.
El foco estuvo puesto en aguas en movimiento, un escenario que no perdona improvisaciones. Para eso, los rescatistas trabajaron con cascos especiales, chalecos tácticos e indumentaria de flotación: equipamiento clave para cuidar su propia seguridad mientras operan.
Río no es pileta: qué cambia en el equipamiento
Pérez marcó una diferencia que puede ser decisiva en una emergencia: el material que se usa en ríos no es el mismo que en aguas calmas, como piletas o embalses, donde la unidad realiza tareas de buceo y rescate subacuático.
Cada contexto exige herramientas y maniobras propias, y la capacitación apuntó justamente a eso: que los bomberos lleguen al río con los reflejos y el equipo correctos.
El pedido a los bañistas
Desde la fuerza de seguridad subrayaron la importancia de la prevención ciudadana de cara a la temporada. Los voceros apelaron a la responsabilidad de los bañistas para evitar el ingreso a sectores no autorizados o peligrosos.
El mensaje fue claro: respetar el boyado de seguridad en los diques y concurrir únicamente a las playas que cuentan con cobertura permanente de guardavidas y asistencia de Bomberos.