25 años de María Cher: el desfile que rescató 280 looks y los puso en escena por primera vez
No fue un simple recorrido por el archivo: la marca convirtió su propia historia en una experiencia escénica con una puesta que sorprendió hasta a los que la siguen desde el principio.
María Cher celebró sus 25 años en la moda con un megadesfile en Bafweek que transformó su propia historia en una experiencia escénica. En la Sala Equinos de La Rural, la marca presentó un show de unos 30 minutos que recuperó prendas originales de distintas colecciones y, por primera vez, las volvió a poner en escena.
La celebración reunió a figuras de la moda, la cultura y el entretenimiento, como Valeria Mazza, Nicole Neumann, Sofía Castiglione y Brenda Gandini, entre otras que acompañaron a María en este aniversario.
Más que una retrospectiva, la propuesta buscó contar una historia de transformación: 280 looks creados a lo largo de más de dos décadas volvieron a cobrar vida sobre nuevos cuerpos y desde una nueva mirada, reafirmando una idea que atraviesa la marca: evolucionar sin perder la identidad.
Un recorrido por la historia de la marca
La puesta recorrió distintos momentos de la historia de María Cher y de su búsqueda creativa. El viaje comenzó en el Londres de fines de los noventa, donde María estudió teatro y danza, y avanzó hacia el nacimiento de la marca, el 13 de septiembre de 2001.
El relato atravesó los años de expansión y transformación, en diálogo con algunos de los cambios culturales y sociales que marcaron a la Argentina, desde el matrimonio igualitario y Ni Una Menos hasta la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y la irrupción de las redes sociales, para luego detenerse en la pandemia, el reencuentro y el presente.
El concepto escénico y la puesta estuvieron a cargo de Sergio Lacroix y Andrea Servera, con diseño visual y dirección de iluminación de Lacroix, coreografía de Servera y música original de Migue Castro. Modelos y bailarines habitaron cada período a través del movimiento y la ropa, mientras las pantallas recuperaban imágenes e hitos de la historia de la marca, la Argentina y el mundo.
Verano 2027: la colección número 51
Ese diálogo entre pasado y presente desembocó en el último capítulo de la noche: la presentación de Verano 2027, la colección número 51 de María Cher. Inspirada en un gabinete de curiosidades contemporáneo, la colección transforma elementos del mundo natural —mariposas tropicales, minerales, caracoles y especies marinas— en estampas, bordados y relieves.
La sastrería vuelve a funcionar como columna vertebral y convive con piezas de cuero, tejidos artesanales y siluetas fluidas en lino y chiffon. La paleta combina arena, marfil, negro, azul marino, óxido, oliva y verdes profundos con acentos de rojo, coral, amarillo y azul eléctrico.
Una colección que vuelve a poner en juego las tensiones que definieron a María Cher desde sus comienzos: rockera y bohemia, femenina y masculina, artesanal y moderna.
También hubo modelos más experimentales y en tendencia, como chalecos con flecos en capas contrastantes, que se combinaron con pantalones de cuero y botas bucaneras de caña alta.
Uno de los looks más destacados mezcló todos los detalles constructivos: en color uva, se lució una chaqueta sastrera de cuero con flecos que caían desde las mangas, junto a un pantalón a tono que brillaba en lentejuelas.
María Cher también se destacó por sus prendas de gran brillo en molderías nocturnas: un vestido corto de silueta recta, cubierto totalmente por lentejuelas doradas y plateadas, representó la esencia de la marca.
Otra propuesta más jugada, confeccionada en strass con formas geométricas, integró una falda corta con flecos metalizados, cinturón de animal print y camisa satinada de caída fluida.
Además, desfilaron prendas veraniegas de estética lencera, holgadas y sensuales, como un vestido lencero verde oliva con delicados detalles de encaje en el escote.
El estilo de la marca argentina, con guiños setentosos y colores extremos, propuso que cada modelo luciera lentes de sol, un detalle no menor que acompañó cada vestuario.