26 viviendas sociales pegarán a una reserva natural: qué impuso Ecología para aprobarlas
¿Qué condición ambiental clave obligó a rediseñar el proyecto y a donar terrenos al Estado?
El Ministerio de Ecología de Misiones habilitó la construcción de 26 viviendas sociales en Comandante Andresito, aunque el proyecto debió ser rediseñado para convivir con la Reserva Cabure-í. La Viabilidad Ambiental Definitiva fue otorgada al Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) mediante la Resolución N.º 299, del 21 de agosto, publicada este miércoles en el Boletín Oficial.
La iniciativa, que se enmarca en el Plan Federal de Viviendas, prevé unidades familiares sobre lotes con servicios y una vida útil estimada en 50 años. Según proyectó el presidente del IPRODHA, Juan Carlos Pereira, ante la Comisión de Presupuesto 2027 de la Legislatura, el plan contempla más de dos mil viviendas sociales en distintos municipios de Misiones.
El conjunto no se limita a las casas: cada lote contará con terrenos nivelados, cordón cuneta, veredas, energía eléctrica, agua potable y sistema cloacal, acorde a las instalaciones disponibles en la localidad.
La reserva, un condicionante central
El punto más sensible de la evaluación ambiental fue la cercanía con la Reserva de Uso Múltiple Cabure-í, un área protegida creada por la Ley XVI N.º 114. Por eso, el proyecto fue modificado para incluir una zona buffer de 50 metros en el perímetro lindante, buscando integrar el espacio urbano con el entorno natural y reducir impactos.
Además, el IPRODHA resolvió donar al Ministerio de Ecología algunos lotes, con el cargo de que se mantengan como parte de la reserva, incluidos los sectores destinados a esa franja de protección.
Qué exige la autorización
La resolución impone una serie de obligaciones al desarrollador. Deberá informar previamente cualquier modificación de la obra, cumplir con el plan de contingencia, el plan de gestión ambiental y las medidas de mitigación, además de presentar informes anuales.
También tendrá que minimizar los impactos negativos durante la ejecución, restaurar zonas degradadas y queda prohibida la implantación de especies forestales exóticas. Si se instala un obrador, deberán realizarse tareas de parquización, cobertura del suelo y una cortina forestal. En la mitigación se priorizarán especies nativas de la zona, con atención a la protección de ecosistemas, la prevención de la erosión y la conservación de ejemplares o sectores con especies protegidas.
La protección de los recursos hídricos es otro eje: se deberán preservar cursos de agua y nacientes, y queda prohibido desviarlos, taparlos, rellenarlos o afectarlos.
La decisión se tomó tras el informe técnico final N.º 17/2026 de la Comisión Técnica de Evaluación de Impacto Ambiental, que consideró oportuno conceder la viabilidad definitiva. Así, el proyecto avanza con un esquema que combina vivienda social y medidas específicas para cuidar el entorno de la reserva.