32 años del Comando de Patrullas: el reconocimiento que quebró a toda la familia Trujillo
El Comando de Patrullas cumplió 32 años y la familia del subcomisario Trujillo recibió un reconocimiento en medio del acto. Pero la pelea que más les duele no es la del homenaje: sigue en un juzgado, con una carátula que rechazan y un imputado que camina libre.
La División Comando de Patrullas de la zona norte de Santa Cruz celebró un nuevo aniversario y eligió una fecha cargada de memoria. El 4 de octubre, la dependencia con base en Caleta Olivia —a la par de la Dirección General Regional— cumplió 32 años de servicio y lo festejó con un acto en el que la ausencia de uno de los suyos se sintió más fuerte que nunca.
Allí estuvo la familia de Gabriel Trujillo, el subcomisario de la Policía de Santa Cruz que murió meses atrás tras ser embestido mientras viajaba por la Ruta Provincial N° 12 rumbo a su puesto de trabajo en Cañadón Seco. Su madre Cecilia, su padre Julio y su hermana Lorena recibieron un reconocimiento a nombre del oficial y escucharon las palabras de quienes compartieron la guardia con él.
"Esperamos que sepan que lo vamos a recordar siempre, por el gran profesional que fue, por la calidad humana que tenía y por el gran amigo que era de todos los que estamos aquí. Nunca lo vamos a olvidar", dijeron sus compañeros durante la ceremonia.
El hecho que enlutó a la fuerza
El siniestro ocurrió a finales de mayo de 2026 sobre la Ruta Provincial N° 12, en el tramo que une Caleta Olivia con Cañadón Seco. Trujillo, de 39 años, se desplazaba en su motocicleta hacia esa localidad para cumplir un servicio adicional de guardia cuando fue embestido por la espalda por un automóvil.
El impacto fue de tal violencia que el policía quedó con heridas de extrema gravedad y fue internado de urgencia en el Hospital Zonal de Caleta Olivia. Tras agonizar varios días en terapia intensiva, falleció el 2 de junio de 2026.
Al volante del vehículo fue identificado Ezequiel Alonso, que al momento del siniestro tenía 25 años. Las pericias y los test de alcoholemia posteriores marcaron un dato determinante: conducía con 1,5 gramos de alcohol por litro de sangre y a una velocidad excesiva.
La pelea por la carátula
El eje del reclamo familiar pasa por cómo está tipificado el expediente. La causa se tramita en el Juzgado de Instrucción N° 1 de Caleta Olivia, subrogado por el juez Marcos Pérez Soruco, bajo la carátula provisional de "homicidio culposo agravado".
La familia rechaza esa figura con dureza y, a través de su abogado querellante, pide formalmente que se recaratule como "homicidio con dolo eventual". El argumento que sostienen es que quien decide tomar esa cantidad de alcohol, subirse a un auto y manejar a alta velocidad es consciente del daño y la muerte que puede causar, por lo que no puede hablarse de un simple "accidente".
Libertad, permisos y una espera que duele
La causa sigue en etapa de investigación, a la espera de que se incorporen de manera definitiva los resultados de las pericias mecánicas y accidentológicas finales. "Mientras me dé el cuerpo, voy a seguir pidiendo justicia", expresó conmovido Julio Trujillo, padre del oficial.
Lo que más indigna a la familia es la situación procesal del imputado: Ezequiel Alonso continúa en libertad. La querella cuestionó públicamente que el juzgado le haya otorgado permisos extraordinarios de desplazamiento terrestre para trabajar y trasladarse a Comodoro Rivadavia, mientras el proceso principal sigue demorado.