33 alumnos de Pozuelos viajaron a la capital, pero el micro casi los deja en tierra
Padres y docentes juntaron fondos desde mayo para el viaje de cuarto grado, pero la demora en conseguir el colectivo casi deja a los 33 chicos sin excursión. La gestión que destrabó todo y el momento que los maestros no olvidan.
La comunidad educativa de la Escuela n.º 829 “Manuel de Reyes Agudo”, en Pozuelos, concretó su tradicional viaje de estudios a Santiago del Estero. Un total de 33 estudiantes de cuarto grado disfrutaron de una jornada de paseos, juegos y recreación en la capital provincial.
La preparación arrancó en mayo. Padres y docentes se organizaron con reuniones, ventas a beneficio y otras actividades para juntar fondos con los que cubrir la comida y las entradas a los juegos.
El obstáculo que casi arruina el viaje
La demora en conseguir el colectivo estuvo a punto de dejar a los chicos sin excursión. Fue entonces cuando la gestión del ingeniero Roberto Rodríguez resultó clave: no solo consiguió el micro, sino que también aportó dinero para el combustible.
Con ese respaldo y lo recaudado por las familias y los docentes, se pudo afrontar la totalidad de los gastos de traslado.
Los docentes que acompañaron
Los alumnos viajaron junto a los maestros Hernán, Lidia, Silvia y Ariel Suárez. Para el grupo, la experiencia combinó lo educativo con lo recreativo y quedará en la memoria de los chicos.
Suárez se mostró feliz por haber logrado el objetivo y subrayó la alegría de los estudiantes que conocieron lugares nuevos y compartieron el día con sus compañeros.
“El viaje fue hermoso. Lo que más nos gustó fue ver disfrutar a los alumnos, especialmente a aquellos que nunca habían tenido la posibilidad de viajar a Las Termas o de salir de paseo. Verlos jugar y compartir con sus compañeros nos llena de alegría y nos hace olvidar todo el cansancio físico”, declaró el docente.
Desde la escuela agradecieron a todos los que colaboraron para que la iniciativa saliera adelante, porque permitió a los chicos vivir una experiencia distinta y fortalecer los vínculos entre compañeros.
Más allá de las fotos y los paseos, el viaje significó una oportunidad de aprendizaje, integración y alegría para los niños de Pozuelos, y dejó en claro el valor del esfuerzo compartido para hacer realidad los sueños de la comunidad educativa.
