33 años y una pregunta sin respuesta: la vigilia que no se apaga en la comisaría 9ª
La Plata renovó su reclamo por Miguel Bru. ¿Qué pasó en la vigilia de la comisaría 9ª y por qué la pregunta sigue sin respuesta?
La Plata volvió a ser testigo de una nueva vigilia en la comisaría 9ª. Como cada 17 de agosto, unas 200 personas se reunieron desde las 19 en la esquina de 5 y 59 para reclamar, una vez más, por la aparición de Miguel Bru, el estudiante de Periodismo desaparecido hace más de tres décadas.
El encuentro se extendió hasta las 2 de la madrugada, la hora exacta en que, según se estableció en el juicio, Bru fue ingresado ilegalmente a esa dependencia policial, torturado hasta morir y luego sacado para hacerlo desaparecer.
¿Qué pasó en la vigilia?
La jornada incluyó una radio abierta en la que se difundieron otros casos de violencia institucional, se entrevistó a familiares de víctimas y se proyectaron imágenes en memoria de Miguel. Además, hubo música en vivo y se exhibieron trabajos realizados en los talleres de la Casa de Cultura y Oficios Miguel Bru.
Rosa Bru, madre de Miguel, estuvo acompañada por organizaciones sociales, de derechos humanos, estudiantes y otros actores de la comunidad. La Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP también se sumó, como en cada edición, para exigir: “¿Dónde está Miguel?”.
Una lucha de 33 años
Miguel tenía 23 años cuando fue secuestrado y asesinado. Desde entonces, se realizaron 43 rastrillajes de búsqueda sin resultados. El Gobierno bonaerense ofrece una recompensa de hasta 10 millones de pesos para quien aporte datos sobre el paradero de su cuerpo.
En 1999, el ex subcomisario Walter Abrigo y el sargento Justo López fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio y la desaparición. Abrigo murió en la cárcel, mientras que López falleció en noviembre pasado en un hospital de Florencio Varela, víctima de un cáncer de esófago.
López, que siempre se declaró inocente y habló de una “maniobra política”, era el único que seguía detenido por este caso. Cumplía su condena en la Unidad Penal Nº 24 y había intentado en vano acceder a la libertad condicional. Murió sin revelar ningún dato sobre el paradero de Miguel.
La vigilia, que comenzó en 1999, se convirtió en un ritual ineludible: un homenaje, una conmemoración y una reafirmación de la lucha por verdad y justicia. Mientras tanto, la pregunta sigue flotando en el aire: ¿Dónde está Miguel Bru?