34 años después, tres expolicías quedaron detenidos por la desaparición de Guardatti
Cuatro expolicías imputados, tres allanamientos en distintos departamentos y un sospechoso que se instaló en Nueva Jersey. La causa que parecía cerrada hace tres décadas volvió a moverse, y el abogado de la familia explicó qué fue lo que la reabrió.
La Justicia Federal de Mendoza dispuso la detención de cuatro expolicías por la desaparición de Cristian Guardatti, ocurrida en mayo de 1992 en Godoy Cruz. Tres de ellos ya están alojados en dependencias judiciales tras una serie de allanamientos; el cuarto vive en los Estados Unidos y es buscado con pedido de captura internacional.
El abogado de la familia, Carlos Varela Álvarez, detalló el alcance de la resolución en diálogo con Radio Post 92.1. Según precisó, los procedimientos se concretaron en Luján de Cuyo, Godoy Cruz y Junín, y terminaron con Oscar Ramón Luffi Castro, Walter Rolando Páez Tello y José Antonio Aracena Rodríguez privados de la libertad.
El restante es Walter Rubén Godoy Pérez, radicado en Nueva Jersey. La Argentina ya reclamó su detención a través de un exhorto internacional y deberá avanzar en el trámite de extradición para determinar si puede ser juzgado en el país.
Por qué se pudo reactivar la causa después de tres décadas
La clave, explicó el letrado, está en la figura penal de la desaparición forzada. "Esto tiene un origen en la figura de la desaparición forzada, que torna estos delitos imprescriptibles", sostuvo.
El recorrido judicial no fue sencillo. La investigación arrancó en el fuero provincial, donde los policías señalados en un primer momento fueron sobreseídos. Frente a ese escenario, la familia acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y luego empujó la causa hacia la justicia federal.
"Se logró determinar que ese sobreseimiento no era definitivo, no había alcanzado el estado de cosa juzgada y abrió nuevamente las puertas a una investigación que permite ahora que estas personas sean sometidas a proceso junto a otras que ya habían sido detenidas y sometidas a proceso antes", relató Varela Álvarez.
Las pruebas que la justicia provincial había dejado de lado
Las nuevas imputaciones no se apoyan en material novedoso. Según el abogado, se sostienen en elementos que ya obraban en el expediente original y que habían sido descartados en la etapa provincial.
Entre esos elementos figuran los testimonios de quienes vieron cómo se llevaban detenido a Guardatti y la documentación sobre el funcionamiento del destacamento de La Estanzuela y de la Comisaría Séptima de Godoy Cruz. "Los elementos de prueba son casi los mismos que hay desde el primer momento", afirmó.
El sospechoso que se fue a vivir a Estados Unidos
Godoy Pérez aparece como una de las figuras centrales de la investigación. Aquella noche habría cumplido tareas de custodia, vestido de civil, en un baile escolar. De acuerdo con los testimonios reunidos, habría sido quien trasladó a Guardatti hasta el destacamento de La Estanzuela y quien efectuó disparos al aire.
"Siempre la investigación indicó que el principal sospechoso era justamente Godoy", remarcó el abogado. Los otros tres detenidos integraban el destacamento policial que estaba de servicio la noche de la desaparición.
El pedido que sigue sin respuesta
Más allá del avance procesal, el reclamo de fondo de la familia continúa intacto. La madre de Cristian, Hilda Lavizari, sigue sin saber qué pasó con su hijo ni dónde están sus restos.
"¿Dónde está, cómo está, qué hicieron con él, por qué se lo llevaron?", son las preguntas que, según el letrado, permanecen sin contestar después de 34 años.
Varela Álvarez valoró el paso dado por la justicia, pero fue cauto: advirtió que todavía falta una resolución que permita cerrar la historia. "Los únicos que pueden cerrar esa puerta son los jueces y abrir otra puerta de tranquilidad para ella", expresó en referencia a la madre de Guardatti.