34 años en el aire: el programa radial que se niega a desaparecer y su secreto mejor guardado
¿Qué se necesita para mantenerse 34 años en la radio sin perder la esencia? Omar Pereyra lo cuenta todo: los comienzos, los cambios y el poder del micrófono.
Un nuevo aniversario se acerca para un ciclo que marcó a generaciones en Misiones. “De todo un poco y algo más” celebra 34 años ininterrumpidos, y su conductor, Omar Pereyra, revela las claves de una permanencia que desafía los cambios tecnológicos y las modas.
Este lunes 10 de agosto, el programa que se emite de lunes a viernes de 15 a 18 por FM 89.3 Santa María de las Misiones, alcanzará una cifra que pocos pueden presumir: tres décadas y media sin bajarse del aire. Acompañado por Juan Zelaya en la operación técnica y artística, y Franco Colman en el streaming, Pereyra repasa una trayectoria que comenzó mucho antes de este ciclo.
Una historia que empezó con vinilos y mucha música
La relación de Pereyra con la radio se remonta a 42 años atrás, cuando dio sus primeros pasos en LT4 Radiodifusora Misiones junto al recordado Omar Stockin. Allí participó en programas como “Yo solo quiero música”, “Energía Musical” y “Delirio musical”. “Yo venía con mi perfil de DJ, porque en ese momento pasaba música en el boliche Power”, recordó.
Fue Stockin quien lo introdujo al mundo de la conducción. “Omar me dijo: ‘¿Por qué no hacemos un programa los dos y vos ponés la música?’. Yo venía con los discos, musicalizaba con él y después me decía: ‘Entrá conmigo’. Así fui entrando al mundo de la radio”.
Tras pasar por FM Express y FM Special, donde nació “De todo un poco y algo más”, llegó a FM Classic y finalmente a Santa María de las Misiones, emisora donde continúa actualmente. “Siempre digo que la vedette de ‘De todo un poco y algo más’ es la música. Seleccionamos muy buena música para lo que la gente quiere escuchar”, afirmó.
El desafío de adaptarse sin perder la esencia
La llegada del streaming representó un punto de inflexión. Pereyra admitió que al principio se resistía: “Yo quería mantener lo que era la radio FM porque me gustaba mucho ese misterio que guarda la radio. Pero llegó un momento en que teníamos que cambiar”.
Fueron pioneros en incorporar el formato audiovisual dentro de la emisora. “Cuando empezamos a trabajar los tres, nos animamos a hablar en vivo”, relató. Hoy, la apertura del programa se extiende durante los primeros 30 minutos con la participación de los tres integrantes, y luego Zelaya tiene un espacio dedicado a historias de la música.
Sin embargo, hay algo que Pereyra no está dispuesto a negociar: “La radio no debe perder la transparencia y el vocabulario. Hay cosas que veo en algunos streamings de hoy, sobre todo de chicos jóvenes, que creen que se puede decir cualquier cosa y utilizar cualquier término”.
El poder del micrófono y los consejos para las nuevas generaciones
Con décadas de experiencia, Pereyra tiene claro qué recomendaría a quien quiera iniciarse en este oficio: “Primero, ser espontáneo, ser realmente lo que uno es y no inventarse nada. También ser sincero con uno mismo y respetuoso con los demás”. Y agregó: “El micrófono tiene un poder muy grande. Afuera hay mucha gente que te está escuchando y hay que ser cuidadoso. Cuando te sentás frente a un micrófono tenés un poder y tenés que saber manejarlo. No es para cualquiera”.
Para él, la libertad de expresión no es sinónimo de decir cualquier cosa: “Es un error pensar que uno puede decir lo que quiere y, a veces, hasta lo que pensás tenés que ver bien cómo lo vas a decir. La libertad no es tener el micrófono y hablar nomás”.
Reconocimientos y una caricia al alma
A lo largo de su carrera, recibió varios premios, aunque asegura no ser “muy fanático”. Uno de los más significativos fue el de unos estudiantes de la facultad que lo escuchaban desde hacía años. El año pasado, el Concejo Deliberante de Posadas lo distinguió por su trayectoria y la del programa.
“Viene bien un premio. Es como una palmadita, como decirte que uno está haciendo bien las cosas”, confesó. También destacó el valor de su equipo: “Es muy importante contar con un gran equipo como Juan Zelaya, con quien trabajamos hace años. Nos miramos y ya sabemos lo que hay que hacer”. Y reservó un agradecimiento especial para Marlene Wipplinger, directora de la emisora: “Siempre me dio la libertad de trabajar y jamás me dijeron ‘esto no se dice’”.
Tras 34 años, Pereyra sabe que el secreto está en la gente. “Está la gente que nos escucha hace muchos años y también la gente que se va renovando. Eso es lo lindo de la radio: seguir estando”, cerró.