36 años frente al aula: el docente de Luján que recibió un premio y reveló qué lo mantiene en la escuela
Después de 36 años en el aula, un docente de Luján recibió el premio al Mérito Docente y contó qué fue lo que más lo marcó en el vínculo con sus alumnos. Lo que dijo sobre su vocación sorprende.
Miguel Ángel Sosa, docente de la Escuela Técnica N°30 'Fragata Presidente Sarmiento' de Luján, recibió el premio al Mérito Docente. Con 36 años de trayectoria, el reconocimiento llegó de la mano de sus propios compañeros y lo tomó por sorpresa.
“Haber sido destacado por mis compañeros de la Escuela Técnica N°30 ya era un reconocimiento a mi trayectoria, a tantos años de trabajo y dedicación, y obtener este premio fue lo mejor que me podía pasar en este 2026”, expresó Sosa. Y agregó: “Este reconocimiento significa que todo lo que hice en estos años tiene valor”.
Una vocación que nació en el secundario
El vínculo de Sosa con la docencia empezó antes de recibirse. Cuando cursaba tercer año de la secundaria, la manera de enseñar de su profesor de geografía le despertó el interés por seguir ese camino. En abril de 1990 ingresó a la docencia y, desde entonces, la profesión se convirtió en algo mucho más valioso.
“Más que un trabajo, se ha convertido en una forma de vivir y de relacionarme con los demás”, señaló.
Lo que aprendió de sus alumnos
Después de más de tres décadas en las aulas, Sosa aseguró que se lleva de sus estudiantes mucho más que las experiencias compartidas en clase: guarda sus miradas, ocurrencias, alegrías y también sus dificultades. En ese vínculo cotidiano encontró aprendizajes para su propia tarea.
“Con ellos aprendí a enseñar con paciencia y empatía y que detrás de cada alumno hay una historia que merece ser escuchada y comprendida”, afirmó.
Enseñar en una educación que cambia
Frente a los cambios en las escuelas, las tecnologías y las formas de enseñar, Sosa consideró fundamental capacitarse, pero también animarse a experimentar y adaptarse. En ese sentido, destacó la importancia de construir vínculos, despertar inquietudes y acompañar a cada estudiante en su proceso de aprendizaje.
“Para mí, enseñar no solo significa transmitir conocimientos, significa acompañar, escuchar, despertar curiosidad y ayudar a los alumnos a que puedan aprender y mirar el mundo con ojos críticos”, concluyó.

