36 días después del temporal, La Criolla clama por ayuda: "No tomaron dimensión de lo que pasó"
¿Cuánto tiempo más tendrá que esperar La Criolla para que la provincia reaccione? Una mujer falleció, decenas de familias perdieron sus casas y la ayuda oficial es apenas un puñado de chapas.
Una mujer muerta, ocho casas que volaron enteras, una escuela con riesgo de derrumbe y apenas 27 chapas como ayuda oficial. Así está La Criolla, un mes y cinco días después de la tormenta que la devastó en la madrugada del 18 de junio. El secretario de Gobierno municipal no se guarda nada: "No tomaron dimensión de lo que pasó".
¿Qué pasó con Norma Ríos?
La víctima fatal del temporal fue Norma Ríos, de 66 años, aplastada por un pino caído en el kilómetro 2 de la Autovía 14, dentro del ejido de La Criolla. Un dato que generó confusión desde el inicio: la Policía había informado que el hecho ocurrió en Osvaldo Magnasco, pero el municipio salió a corregir el dato. Un error que refleja el caos de esa madrugada.
El balance material: casas que desaparecieron
Ocho viviendas volaron enteras, la mayoría de madera, algunas construidas con años de esfuerzo. Una prefabricada nueva, sin estrenar, también fue arrastrada por el viento. Dos familias siguen alojadas en dependencias municipales —una en el SUM y otra en el jardín maternal—, mientras el resto se refugió donde pudo. Otras 35 casas de material perdieron el techo de chapas, total o parcialmente. "Salieron a salvar el televisor y el techo salía volando", relata un funcionario.
La escuela que peligra y los bomberos sin container
Un galpón de cuatro metros de altura quedó en el piso. El container de los Bomberos Voluntarios, que funcionaba como centro logístico, fue arrojado 20 metros. Y la Escuela Primaria N° 64 "Juan Bautista Alberdi", con más de 200 alumnos, perdió el 50% del tejado y fue declarada con riesgo de derrumbe. "Hoy estamos administrando sueldos", admite el secretario de Gobierno, mientras la provincia no aparece.
Ayuda oficial: 27 chapas y un subsidio que no alcanza
La ayuda llegó en cuentagotas: 27 chapas de tres metros cuando se necesitan 400. "Con 27 chapas hacés dos casas", ironiza el funcionario. El flete hasta Paraná cuesta cerca de un millón de pesos, el doble que el valor de las chapas. "No se justifica, pero hoy tenemos que agarrar lo que nos den", resigna. Además, ofrecieron subsidios de 200.000 pesos para cinco familias, una cifra que el municipio considera mínima.
El contraste con Uruguay
El mismo temporal golpeó Salto, Uruguay, y el presidente del país vecino bajó a la zona. Del lado argentino, ni un diputado se asomó. "Los estamos esperando desde el domingo", dice el secretario, con amargura. Mientras tanto, los vecinos y proveedores locales sostienen la reconstrucción con chapas sueltas.
El impacto en los viveros y aserraderos
El sector productivo no escapó: los viveros registran destrucción de entre el 50 y el 100%. Aserraderos e impregnadoras perdieron techos que cayeron sobre camiones y maquinaria. El Vivero San Felipe, en Colonia San Bonifacio, un emprendimiento familiar de varias generaciones que produce plantas cítricas, quedó severamente afectado. "Los más viejos del pueblo dicen que nunca vieron algo así", cuentan.