400 mil hostias y una red secreta de alojamiento: la trastienda de la visita del Papa a Córdoba
400 mil hostias hechas a mano, una veintena de días de reposo y una red de parroquias y colegios que se anotaron para recibir peregrinos: la trastienda de la visita del Papa a Córdoba tiene detalles que muy pocos conocen. ¿Cómo se organiza semejante operativo?
La visita del papa León XIV a Córdoba ya puso en marcha una maquinaria que combina fe, logística y trabajo artesanal. Mientras se ultiman los preparativos para la multitudinaria celebración eucarística, un taller de religiosas produce a mano 400 mil hostias y la diócesis arma una red de alojamiento para peregrinos de todo el país.
La Congregación Hijas de San José tiene la misión más minuciosa: elaborar las hostias que se distribuirán durante la misa. "Nuestra misión como Hijas de San José en la Iglesia es preparar la Pascua de Jesús y todo lo necesario para la celebración de la Eucaristía", explicó la Hermana Mónica en diálogo con Canal 10.
Un proceso artesanal que demanda hasta 12 horas diarias
El trabajo de las religiosas comienza a las 6 de la mañana y se extiende entre 8, 10 y hasta 12 horas. La jornada arranca con el empastado de agua y harina de trigo ultra refinada (cuatro ceros), la combinación ideal para lograr una textura cremosa sin grumos que requieren las máquinas de origen italiano que usan en la congregación.
Después de cocidas las placas en las prensas térmicas, la masa cruda sobrante se recorta y se estaciona en roperos especiales durante 15 a 20 días. Cumplido ese reposo, el material pasa por las cortadoras que separan las formas y luego por una selección manual donde se descartan las piezas defectuosas.
El proceso también incluye la elaboración de hostias aptas para personas celíacas. "Monseñor Torres nos decía que nuestro taller es como la gruta de Belén, donde Jesús nace todos los días", remarcó la religiosa sobre el valor espiritual de su tarea.
La red de alojamiento para los peregrinos
En paralelo a la preparación del altar y la mantelería, la diócesis de Córdoba coordina la llegada de delegaciones desde distintos puntos del país, como Salta (Tartagal), Chubut, Misiones, Formosa y Chaco.
El sacerdote Martín Bastos, coordinador del área de alojamiento, detalló cómo se organiza la asistencia: "Hicimos que todas las parroquias que quieran y puedan alojar gente se anoten, al igual que colegios religiosos y escuelas públicas".
Se trata de un hospedaje austero pensado para quienes pasen la noche previa a la ceremonia. Los contingentes podrán instalarse en espacios techados y salones con servicios sanitarios básicos, donde armarán sus bolsas de dormir y colchonetas.
Si bien en un principio se registraron más de 4.300 pedidos formales de hospedaje, las autoridades prevén un caudal masivo de fieles que podría llegar al millón de personas. Una gran mayoría optará por viajar y regresar el mismo día de la celebración.