Las autoridades de cada pueblo cordobés juntaron tierra de su ejido y la mandaron en un frasco a Córdoba. El Papa León XIV la bendecirá el 10 de junio, pero lo que pasará después con esos envases es lo que todos esperan.
Las 426 localidades del interior cordobés ya tienen su frasco listo. Cada una envió tierra de su ejido urbano a la ciudad de Córdoba, donde el Papa León XIV la bendecirá el martes 10 de junio durante su visita a la capital provincial.
La movida no fue improvisada. Las autoridades de cada municipio y comuna recolectaron la tierra y la colocaron en un envase identificado con un rótulo especial, para que el Pontífice la bendiga en un solo acto.
Una bendición que llega a cada rincón
La iniciativa se articuló a través de la Iglesia Católica junto con los distintos gobiernos locales. El objetivo es claro: que la bendición del Sumo Pontífice alcance de manera indirecta a cada pueblo del interior, incluso a los más alejados.
Los frascos, ya con sus etiquetas correspondientes, esperan en Córdoba el momento de la ceremonia.
Qué pasará después de la bendición
Una vez bendecidos, los envases retornarán a sus localidades de origen. Allí quedarán expuestos en las iglesias católicas de cada pueblo, como testimonio del paso del Papa por la provincia.
La visita de León XIV a la capital cordobesa será histórica y tendrá este gesto simbólico que unirá a las 426 comunidades del interior en un mismo ritual.