44 salteños ya tienen lugar en el colectivo que va a ver al Papa: el detalle que todavía no está resuelto
El contingente de San Alfonso ya tiene los 44 lugares cubiertos para viajar a Buenos Aires, pero hay un trámite que todavía no arrancó y los tiene a todos esperando.
La parroquia San Alfonso, en Salta capital, ya tiene confirmada su delegación para la visita del papa León XIV a la Argentina: 44 personas viajarán a Buenos Aires y el cupo del colectivo quedó completo. El grupo, formado por adultos y jóvenes, saldrá el sábado 7 por la tarde y tiene previsto arribar a la capital el domingo 8 al mediodía.
El padre redentorista Javier Roldán contó a El Tribuno que la idea empezó a tomar forma hace cerca de un mes, cuando apareció la chance de armar una delegación desde la parroquia. "Nosotros siempre pensamos desde acá, desde la parroquia de San Alfonso, ir a Buenos Aires, porque Buenos Aires tiene más oportunidades de encontrarnos con León", explicó.
El alojamiento será en el noviciado de la congregación a la que pertenece Roldán, en Bella Vista, provincia de Buenos Aires. El lugar está a mitad de camino entre la Ciudad de Buenos Aires y Luján, lo que les permite moverse hacia ambos puntos.
Una organización cuesta arriba
El sacerdote reconoció que durante semanas la información sobre el itinerario papal fue escasa y poco precisa, lo que complicó la planificación. "No teníamos hasta la semana pasada información más cierta de horarios, y los datos eran muy genéricos, que no nos permitían organizar verdaderamente la peregrinación", detalló.
La parroquia hizo dos reuniones con los interesados: la primera hace aproximadamente dos semanas y la segunda el miércoles pasado. Recién después de esos encuentros el grupo quedó cerrado y se cubrió la capacidad del colectivo. "Ya se está concretando el grupo, ya está cubierto el colectivo. Somos 44", confirmó Roldán.
Qué harán en Buenos Aires
El viaje arranca el sábado 7 por la tarde desde Salta, con llegada prevista a Buenos Aires el domingo 8 al mediodía. Uno de los objetivos centrales es participar de las actividades en Palermo, sobre todo de la vigilia juvenil. Los jóvenes se sumarán al encuentro en el sector del Monumento de los Españoles, donde, según la planificación difundida, el Papa dará un discurso a las 20.15.
"Llevamos más gente adulta, pero también más jóvenes. A los jóvenes se van a sumar, van a ir hasta Palermo, al encuentro del Papa, donde habrá una vigilia juvenil", contó el sacerdote.
Después, la delegación intentará participar de la misa en Luján, prevista para el miércoles y considerada una de las actividades más multitudinarias de la visita. Una vez terminada esa celebración, el grupo emprendería el regreso a Salta. "Ese es más o menos nuestro itinerario", resumió Roldán.
Inscripciones y credenciales
El sacerdote también se refirió al sistema de inscripción que habilitó la Conferencia Episcopal Argentina. Según explicó, se puso a disposición una página web para que peregrinos y sacerdotes se registren y puedan participar de las celebraciones masivas.
"Nos dicen que tenemos que anotarnos, que hay que inscribirse para la participación, tanto los laicos supongo que les van a dar algún tipo de credencial para ocupar determinados lugares en las misas masivas como nosotros, los sacerdotes religiosos", señaló.
Para los sacerdotes habrá un sector específico, al que dentro de la organización llaman "corralito". La inscripción estará disponible a partir del domingo 8, y en San Alfonso todavía evalúan cómo hacer el registro comunitario de toda la delegación.
Otras parroquias salteñas también se mueven
Roldán mencionó que otras comunidades de la provincia preparan viajes similares. La parroquia San Lorenzo iría hacia Córdoba y se alojaría en Villa Carlos Paz, mientras que la de Campo Quijano habría organizado otra delegación con destino a esa provincia. Igual, aclaró que no tiene información completa sobre la cantidad de personas ni sobre cómo terminaron sus preparativos.
La información que llegó tarde
Consultado sobre el voluntariado y la organización general, el sacerdote explicó que en este tipo de encuentros siempre hay un grupo importante de personas que se prepara para recibir y orientar a los peregrinos. "Siempre hacen falta voluntarios. Los que hemos ido alguna vez a una JMJ sabemos que hay un plantel importante de voluntarios que se prepara previamente para recibir a quienes vamos como peregrinos", indicó.
Sin embargo, remarcó que la información oficial fue llegando con demora y de manera fragmentada. "En realidad, la información ha sido muy escasa. Recién estamos teniendo datos certeros desde la semana pasada", sostuvo.
Al principio no estaba claro si el Papa visitaría Buenos Aires, Córdoba u otros puntos del país, lo que complicó la planificación de viajes, alojamientos y actividades. "Al principio no sabíamos adónde iba, si iba a Córdoba, si alguna vez venía para acá. La información fue muy vaga. Recién ahora estamos empezando a concretar", señaló.
Roldán comparó esta organización con la de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que suelen prepararse con casi un año de anticipación. "Para el tiempo de las JMJ voy casi con un año de antelación. Sabés dónde te vas a alojar, dónde vas a comer y dónde te vas a ubicar. Después muchas veces eso se desmadra, pero por lo menos hay una organización previa", explicó. A su entender, la demora se relaciona con que la información fue habilitándose progresivamente desde Roma.
La deuda de Francisco y el regreso después de 39 años
El padre Roldán habló del significado que tiene para la comunidad católica argentina la llegada de León XIV, sobre todo después de que el papa Francisco no pudiera visitar el país durante su pontificado. "Creo que muchos de nosotros sentimos la deuda de que Francisco no estuvo por acá. Muchos hubiésemos querido que estuviera", expresó.
En ese sentido, consideró que León XIV mantiene cierta continuidad afectiva con Francisco y que su visita puede leerse como una forma de acercamiento a la Argentina. "Me parece que León tiene cierta continuidad con Francisco, cierta continuidad afectiva. De alguna manera está devolviéndonos esa visita del papa Francisco que muchos anhelamos", afirmó.
Más allá de la comparación, remarcó la importancia del Papa para los católicos y su papel como figura de unidad. "Francisco ya no está con nosotros, pero lo cierto es que él es el Papa. Para cualquiera de nosotros, los cristianos católicos, el Papa es una figura central e importante en nuestra vida. Es un signo de la unidad de los cristianos", señaló.
Roldán consideró que la visita será un acontecimiento histórico, porque será la primera llegada de un Papa a la Argentina desde la visita de Juan Pablo II. "Es evidentemente un hito. Por eso también nosotros dijimos acá en San Alfonso: vamos a Buenos Aires", explicó.
El antecedente de Juan Pablo II también tiene vínculo con Salta: fue el único Papa que visitó la Argentina y una de las ciudades elegidas para su recorrido fue Salta. Después de aquella visita, nadie imaginaba que pasarían 39 años hasta el regreso de un pontífice al país. "Nadie esperaba que tendríamos que esperar 39 años para que volviera un Papa. Pasó mucho tiempo, una generación", afirmó.
Para Roldán, la Argentina conserva un lugar relevante dentro de la Iglesia católica y la presencia del Papa puede tener efectos religiosos y sociales. "La Iglesia argentina tiene su lugar en el mundo. Hasta en nuestra teología y en nuestra pastoral, de alguna manera, la presencia del papa Francisco en Roma tuvo una incidencia más universal. Por eso es muy bueno que el Papa esté por acá", sostuvo. "Nos va a hacer bien como Iglesia y también como pueblo argentino", agregó.
Unidad y también cuestionamiento
El sacerdote consideró que la visita puede funcionar como un signo de unidad, de presencia religiosa y también como una oportunidad para interpelar a la sociedad. "Puede ser un signo de unidad, un signo de presencia de Dios en nuestra vida, en nuestro pueblo y en nuestra tierra. Y también un signo de cuestionamiento", afirmó.
En ese punto, destacó algunos documentos y posicionamientos que León XIV difundió desde el inicio de su pontificado. Según Roldán, el Papa se mostró crítico frente a determinados aspectos vinculados con el avance de la inteligencia artificial, aunque al mismo tiempo llamó a la sociedad a involucrarse en el debate. "León es muy crítico respecto de determinados avances, por ejemplo, el avance de la inteligencia artificial. Tiene una postura crítica, pero al mismo tiempo nos abre e insta a meternos en el tema", explicó.
Por eso, consideró que su presencia en la Argentina puede generar una reflexión amplia sobre el rumbo de la sociedad. "Creo que la presencia de León va a ser muy aleccionadora e importante para nosotros como sociedad argentina", concluyó.
Una Argentina dividida, como casi todo el mundo
Finalmente, consultado por las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien anticipó que el Papa se encontrará con una Argentina atravesada por la división y la grieta, Roldán coincidió en que la sociedad argentina enfrenta procesos de desencuentro, aunque aclaró que no es una situación exclusiva del país. "No va a ser diferente, en todo caso, a lo que pudo haber encontrado Francisco. Y si uno tuviera que hacer 20 años de historia, tampoco sería diferente", sostuvo.
Para Roldán, los conflictos y las divisiones forman parte de una realidad extendida a nivel global. "La Argentina, como casi todo el mundo, tiene procesos de desencuentro. El mundo está dividido y las sociedades de los países del mundo también están divididas", concluyó.