450 familias, dos sueldos sin cobrar y un cartel en la puerta: la fábrica cordobesa que no se mueve
450 empleados, dos meses de sueldos sin cobrar y cheques rechazados por unos $1000 millones: el conflicto en la fábrica de tractores cordobesa que terminó con un cartel en la puerta y los trabajadores adentro.
Los trabajadores de la planta de tractores Pauny en Las Varillas decidieron, tras una asamblea, quedarse dentro del establecimiento y retener tareas hasta recibir una respuesta concreta de la firma. Son 450 empleados a los que les deben dos meses de sueldo, en el marco de un conflicto salarial que arrastra un año y medio.
En el frente de la fábrica, un cartel lo dice todo: “Fábrica tomada”. Sin embargo, desde la delegación San Francisco de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) aclaran que no se trata de una toma, sino de una retención de tareas. Los trabajadores también denuncian retenciones de aportes que no fueron liquidados a los organismos correspondientes.
Dos audiencias sin respuestas
La medida se resolvió después de dos encuentros entre representantes de la empresa y los empleados que terminaron sin acuerdo. En ninguna de las reuniones la compañía presentó un compromiso concreto para afrontar las deudas. A eso se suma otro dato que complica el panorama: la firma acumula alrededor de $1000 millones en cheques rechazados.
El titular de la UOM San Francisco, Lucas Sarmiento, explicó a LA NACION: “Los trabajadores están adentro de la planta, haciendo retención de tareas, hasta que encontremos una solución”.
El gremialista confirmó que en la audiencia de ayer en la cartera de Trabajo la empresa debía presentar un plan para pagar lo adeudado y no lo hizo. “Hace un año y medio que vienen pagando mal, pero ya la situación es crítica. Hay trabajadores que fueron desalojados, que afrontan problemas en sus casas. Incertidumbre para las familias. Hemos llegado a un punto muy complicado”, describió.
Sin respuestas de la empresa y un inversor que no aparece
Hasta el momento, ningún representante de Pauny respondió a las consultas periodísticas. El conflicto no queda encerrado en la planta: repercute de lleno en la cadena de proveedores metalúrgicos de la zona.
Sarmiento también apuntó contra la promesa de un supuesto inversor: “Vienen hablando de un supuesto inversor, pero hace tiempo que lo hacen y no aparece”. Ayer los empleados se movilizaron a la puerta de la delegación de Trabajo a la espera de novedades, pero se retiraron sin certezas.
Según el referente gremial, los inconvenientes vienen de larga data pero se agravaron en los últimos tiempos “por la importación desde Asia a costos y calidad tecnológica a los que le resulta imposible competir”.
Deudas bancarias y una historia que nació de otra quiebra
De acuerdo con los datos de la Central de Deudores del BCRA, Pauny mantiene deudas con varias entidades financieras. El Banco Nación encabeza la lista de acreedores, seguido por el Banco de Córdoba, BBVA y el Banco Provincia.
La empresa nació en 2002, luego de la quiebra de Zanello, una de las principales fabricantes de tractores del país. Según relata en su propio sitio web, en sus inicios alquiló la planta y la maquinaria, que terminó comprando en 2003. Tres años después inauguró una nueva planta en Santiago del Estero.