48 años esperando un edificio propio: el detalle que nadie imaginaba en el nuevo Terciario de Tartagal
¿Qué encontró el municipio en el nuevo edificio del Terciario que llevó a aclarar una confusión sobre su construcción? La obra ya está terminada y solo falta la fecha de inauguración.
Después de casi medio siglo, la comunidad educativa del Instituto Terciario de Tartagal N° 6.029 está a punto de estrenar su edificio propio. La obra, ubicada en la zona norte de la ciudad, ya está concluida y solo resta definir la fecha del acto de inauguración.
La secretaria de Obras Públicas de la Municipalidad de Tartagal, María Elena Guayán, confirmó que el traslado del personal, los alumnos y la documentación será el paso siguiente para que la institución comience a funcionar en su nueva sede.
Un edificio moderno que generó confusión
La funcionaria describió el nuevo espacio: cinco aulas amplias, biblioteca y dependencias que podrán usarse como sala de reuniones, dirección, secretarías o laboratorios. Todas las aulas y oficinas cuentan con aire acondicionado, mobiliario completo y cámaras de seguridad.
"Es un edificio hermoso, muy moderno, con todas las comodidades", afirmó Guayán, y adelantó que hay terreno disponible para una futura ampliación, aunque por ahora el objetivo es inaugurarlo cuanto antes.
La arquitecta también se refirió a los comentarios que circularon sobre el aspecto exterior. "Hay algunos sectores que tienen una suerte de revestimiento en chapas y ahí se generó confusión porque se pensó que se trataba de galpones de chapas. Pero nada más lejos de la realidad", aclaró, y detalló que la construcción está hecha con ladrillos y durlock, con detalles de diseño que le dan un toque de modernidad.
Décadas de aulas prestadas
Desde su creación, el Terciario funcionó en contra turno en distintos edificios escolares. Hace 25 años ocupa las instalaciones de la Escuela de Frontera, que tiene jornada extendida y quedaba libre alrededor de las 17. A partir de las 19 y hasta la medianoche, más de dos décadas de clases nocturnas ejercieron presión sobre la infraestructura, con unos trescientos alumnos que ocupaban todos los espacios disponibles.
"El terciario solo podía funcionar como nocturno. Desde ahora podrán organizarse en tres turnos así que el tema de ampliación creo que no será necesario por muchos años", consideró Guayán. Con el traslado, la Escuela de Frontera también dejará de soportar esa carga edilicia.
Obras en otros establecimientos
La funcionaria repasó además los frentes de obra que se ejecutan en otras escuelas de Tartagal. En la Luis María Preti, del barrio Roberto Romero, se levanta un tinglado de 1100 metros cuadrados y dos nuevas aulas con galerías. En la escuela de la comunidad Chorote se amplían dos aulas; en la Asamblea de Dios del kilómetro 6 se construye todo el nivel inicial; y se suman dos aulas en la escuela 12 de Octubre, tres en la del Paraje Yacuy —a 15 kilómetros al norte de la ciudad— y el sector de talleres en el Paraje Tranquitas. En la escuela de Comercio Alejandro Aguado se edifican tres aulas distribuidas en planta baja y primer piso.
Guayán también mencionó el plan integral en Villa Güemes, la comunidad más antigua de Tartagal, que busca vincular barrios de la zona oeste con pavimento, agua, cloaca e iluminación. "El intendente Hernández Berni no hay semana ni mes que no esté gestionando alguna obra nueva", cerró.