50 años del golpe: el documento que sacudió la Plaza de Mayo y apuntó contra el Gobierno
A 50 años del golpe de 1976, los organismos de derechos humanos leyeron un documento explosivo en Plaza de Mayo. ¿Qué dijeron sobre el Gobierno actual y qué reclamos históricos renovaron frente a una multitud?
En un acto cargado de emoción y reclamos, los organismos de derechos humanos leyeron un documento conjunto en el Día de la Memoria. La lectura, realizada por turnos frente a una multitud en Plaza de Mayo, fue un contundente repaso histórico y una crítica feroz a las políticas actuales. Madres, Abuelas e H.I.J.O.S. lideraron la proclama que exigió verdad, justicia y la continuidad de la lucha.
“La memoria es nuestra herramienta”, afirmaron al inicio, recordando a los 30.000 detenidos-desaparecidos. El texto recorrió las luchas obreras, estudiantiles y campesinas de los años previos al golpe, destacando hitos como el Cordobazo y la huelga de Villa Constitución.
Se reivindicó la militancia en las diversas organizaciones políticas y sociales que resistieron al terrorismo de Estado. El documento sostuvo que la dictadura cívico-militar-eclesiástica instauró un modelo económico de desindustrialización y valorización financiera, con el claro objetivo de desarticular la organización popular.
Los reclamos urgentes y la mirada al presente
Entre los puntos centrales, se exigió la apertura de todos los archivos del Estado entre 1974 y 1983. También se reclamó la restitución de los nietos apropiados que aún faltan encontrar, denunciando el vaciamiento de las áreas estatales dedicadas a esta búsqueda.
El texto cargó duramente contra el gobierno de Javier Milei y Victoria Villarruel. Los acusó de aplicar “políticas neoliberales” y de atacar los derechos sociales, en un paralelismo explícito con el proyecto de la última dictadura. Además, denunció el “vaciamiento de los espacios de memoria” y el hostigamiento a sus trabajadores.
Se exigió “juicio y castigo a genocidas y cómplices”, criticando los beneficios carcelarios que gozan la mayoría de los condenados. La proclama también repudió la criminalización de la protesta y la represión estatal, pidiendo la derogación del protocolo antiprotestas y la libertad de los presos políticos.
Un llamado a la unidad y la solidaridad
El acto reunió a miles de personas que levantaron fotos de los desaparecidos hacia la Casa Rosada. El documento hizo un llamado a la solidaridad internacional, repudiando guerras y agresiones, y reafirmó la lucha por los derechos laborales, sociales y culturales.
La jornada cerró con la consigna histórica coreada por la multitud: “¡30.000 detenidos-desaparecidos, presentes! ¡Ahora y siempre!”. La lectura del extenso documento completo, que incluyó un repaso minucioso de las luchas populares y los reclamos actuales, marcó un nuevo aniversario con un mensaje claro: la memoria se defiende luchando.