50 años después: La marcha que paralizará Buenos Aires con un mensaje que el Gobierno no quiere escuchar
A medio siglo del golpe, las calles de Buenos Aires se preparan para un grito colectivo que el oficialismo intenta silenciar. ¿Qué pasará cuando miles converjan en Plaza de Mayo con una consigna que desafía la narrativa del Gobierno?
Distintas agrupaciones de derechos humanos se preparan para una movilización masiva y escalonada hacia Plaza de Mayo, en el marco del 50° aniversario del último golpe militar. La convocatoria, que se replicará en todo el país, promete colmar las calles porteñas con columnas que partirán desde múltiples puntos de la ciudad y el conurbano, en una jornada cargada de memoria y reclamo.
El lema que unificará a las organizaciones es contundente: “El mismo plan, la misma lucha. Son 30.000. Que digan dónde están”. Bajo esta consigna, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, junto a la Mesa Nacional de organismos, marcarán una nueva presencia en el espacio público.
¿Cómo y cuándo será la movilización?
La logística de la marcha está cuidadosamente planificada con horarios y puntos de encuentro diferenciados. La concentración principal de los organismos de la Mesa Nacional comenzará a las 14.00 en el cruce de Tacuarí y Avenida de Mayo.
Por su parte, la columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia iniciará su marcha desde las 14.30, partiendo desde Diagonal Norte y Florida. Esta organización convoca de manera independiente, sumando su voz al reclamo histórico.
Las actividades conmemorativas ya han comenzado en algunas ciudades. En La Plata, por ejemplo, se desarrollaron actos en la previa del 24 de marzo, demostrando que el impulso de la memoria trasciende la capital.
La polémica respuesta del Gobierno
En un contexto de alta sensibilidad, el Gobierno de Javier Milei generó un nuevo cruce al publicar el adelanto de un video institucional. En el material, ratifica la denominada “teoría de los dos demonios”, equiparando el accionar de la guerrilla en los años 70 con el genocidio ejecutado por el Terrorismo de Estado.
La postura oficial, que pide una “memoria completa”, fue rechazada de plano por las agrupaciones de Derechos Humanos. Estos organismos consideran que dicha teoría relativiza y justifica el plan sistemático de exterminio llevado a cabo por la dictadura.
Esta movilización se presenta, entonces, no solo como un acto de recuerdo, sino también como una respuesta contundente y masiva frente al discurso que busca reinterpretar la historia desde el poder actual.