60 personas, tres días y un objetivo: la Escuela Ulloa ya está en Gregores
Son 60 personas, entre jugadores, entrenadores y cocineros, y viajaron a Gregores con un objetivo claro. El viernes arrancan las individuales y el domingo se definen los dobles: ¿les alcanzará con el nivel que traen?
La Escuela de Tenis de Mesa Ulloa desembarcó en Gobernador Gregores para disputar el Torneo Patagónico con una comitiva de 60 personas, que incluye jugadores, entrenadores y hasta cocineros. La idea es clara: competir, medirse con otras localidades y dejar bien alto el nombre de la institución.
El cronograma arranca este viernes con las pruebas individuales, que se jugarán entre las 17 y las 22. Será el primer termómetro para los representantes de la escuela, que llegan con expectativas y con la experiencia de haber trabajado durante la temporada.
Un sábado a puro tenis de mesa
La jornada más cargada será la del sábado: la actividad se extenderá desde las 9 hasta las 21, con una agenda intensa que pondrá a prueba el nivel y la resistencia de los competidores. Ese día se concentrará buena parte del torneo y será clave para las aspiraciones del equipo.
El domingo por la mañana llegará el turno de los dobles, la modalidad que cierra la competencia. Una vez terminada la disputa, la delegación emprenderá el regreso durante la tarde, con el balance de lo hecho y la vista puesta en lo que viene.
Más que un torneo
Para la Escuela Ulloa, la cita en Gregores no es solo una competencia. Es una oportunidad para que los jugadores sumen rodaje, se enfrenten a rivales de otras localidades y sigan alimentando el crecimiento del tenis de mesa en la región. El acompañamiento de entrenadores y personal de apoyo resulta fundamental en ese sentido: la delegación numerosa permite que los chicos estén contenidos y que la logística no les quite el foco de la mesa.
Con 60 personas movilizadas, la escuela asume el desafío patagónico con la intención de representar de la mejor manera a su institución y de disfrutar de una nueva experiencia deportiva. Los resultados se verán en las mesas, pero el viaje ya es una muestra del trabajo que se hace puertas adentro.