75 años de la escuela 20 de Junio: el increíble sacrificio diario de sus docentes
¿Sabés lo que hacen cada día los docentes para llegar a esta escuela? Un viaje agotador y una comunidad que no se rinde. Conocé la historia detrás de los 75 años.
La Escuela 20 de Junio de Sarmiento celebra sus 75 años de vida, pero detrás de la fiesta se esconde una historia de esfuerzo, vocación y amor por la educación que emociona a toda la comunidad.
Este viernes 7 de agosto, docentes, alumnos y familias se reunirán en un gran acto para conmemorar las siete décadas y media desde su inauguración. Sin embargo, lo que pocos saben es el sacrificio diario que implica llegar hasta este establecimiento educativo.
El duro viaje de los maestros
Uno de los mayores desafíos que marca la identidad de la escuela es el traslado cotidiano de su personal. Muchos docentes viajan desde zonas urbanas distantes, como Chimbas, Rawson o Capital, para cumplir con su labor.
"Desde Chimbas nos venimos hasta acá todos los días. Transitamos por esa misma ruta todos los días", relató la directora, quien también destacó que hay maestros que llegan desde localidades como Media Agua, Los Berros o Cienagüita.
El trayecto implica transitar por la zona de Mendoza Vieja, un camino que actualmente presenta dificultades para la circulación. A pesar de esto, la comunidad recibió con esperanza la promesa gubernamental de pavimentación.
"Qué bueno que ahora, con la novedad de que el señor gobernador va a asfaltar la Mendoza Vieja, porque esto hará que nosotros podamos transitar por un camino asfaltado para llegar hasta este destino", señalaron desde la institución.
El esfuerzo de las familias
Pero el sacrificio no es solo de los adultos. La mayoría de los alumnos proviene de hogares con escasos recursos, donde el sustento principal depende de la actividad agrícola.
"Las familias que viven acá viven de la cosecha, todos lo sabemos. Ellos hacen lo posible para enviar a sus hijos a la escuela", explicaron las autoridades escolares.
A pesar de las carencias, la relación entre el hogar y la escuela es de una colaboración estrecha. Los docentes definen a sus alumnos como "niños totalmente amorosos que necesitan del amor, el cariño y la atención", remarcando que los padres apoyan constantemente el trabajo pedagógico.
Esta calidez es lo que hace que, pese al cansancio de los viajes, el personal afirme: "Me enamoré de esta escuela. Todo lo que hacemos por ella es con todo el amor y en pos de nuestros alumnos".
"El tener la copa de leche y el comedor escolar es algo que resalta en la zona", destacan desde la dirección, asegurando que, pese a la extensa jornada, los chicos "la pasan espectacular".
Para este aniversario se ha convocado a exalumnos, ex porteros y antiguos maestros para celebrar esta trayectoria. "Esta escuela deja huella. Realmente nosotros nos consideramos una gran familia", concluyeron sobre el sentimiento que une a quienes transitan, día tras día, los caminos de Sarmiento para mantener viva la educación.