75 años de la provincialización del Chaco: la historia que pocos conocen
¿Sabías que la provincialización del Chaco no fue una conquista obrera? Te contamos la historia real detrás del 8 de agosto de 1951, con sus idas y vueltas políticas.
El 8 de agosto de 1951, el Chaco dejó de ser un territorio nacional para convertirse en provincia. Pero el camino hacia ese logro estuvo lleno de idas y vueltas políticas, intereses electorales y luchas sociales que pocos recuerdan hoy. La fecha se celebra como una conquista, pero su historia real es mucho más compleja.
Cuando se acercaba el 60° aniversario de la provincialización, un gobernador chaqueño quiso homenajear la fecha con un cambio de nombre en el principal salón de actos de la Casa de Gobierno: pasaría a llamarse “Salón Auditorio 8 de Agosto de 1951”. Sin embargo, días después, alegando “falta de consenso”, dio marcha atrás. Una decisión que, para muchos, fue una oportunidad perdida de reconocer a generaciones enteras que lucharon por esa bandera.
Ese salón sigue llevando el nombre de un militar que, en Reconquista, algunos llaman “matador de indios”: el general Manuel Obligado, comandante de las fuerzas del Chaco Austral y jefe del Estado Mayor durante la “Conquista del Desierto Verde”. Una ironía que no pasó desapercibida.
¿Una conquista obrera? La historia dice otra cosa
Desde hace décadas, cierto sector político presenta la provincialización como un triunfo de la clase trabajadora chaqueña. Pero los documentos históricos cuentan una historia diferente. Ya en los primeros años del siglo XX, todos los sectores sociales de la región reclamaban dejar de ser un apéndice del Ministerio del Interior. Publicaciones como “La Voz del Chaco”, “Heraldo Chaqueño” y “El Territorio” dan cuenta de esa aspiración.
El primer proyecto de ley para provincializar el Chaco fue presentado por Hipólito Yrigoyen el 20 de septiembre de 1922. Su iniciativa incluía también a Misiones y La Pampa, y advertía que no hacerlo era desconocer la capacidad de esos territorios para gobernarse. Pero el Congreso no lo aprobó. Años después, en 1950, el senador Eduardo Madariaga propuso que el Chaco se llamara “Provincia de Yrigoyen”, en honor a ese pionero.
Perón y la oposición inicial
Para las elecciones de 1946, la UCR, el Partido Socialista y el Partido Progresista incluyeron la provincialización en sus plataformas. Pero Juan Domingo Perón no la consideraba prioritaria. En su Primer Plan Quinquenal, presentado el 19 de octubre de 1946, argumentó que el tema era “tan complejo que resultaría prematuro concretar esas aspiraciones en proyectos de ley”.
Sin embargo, varios legisladores insistieron. En 1947, los senadores Alberto Durand y Vicente Saadi, y el diputado Ernesto Sanmartino presentaron proyectos. Al año siguiente, el secretario general de la CGT, José Espejo, visitó El Zapallar y recibió documentación del Sindicato Único de Trabajadores Agrarios, con miles de firmas pidiendo la provincialización. Esa documentación se envió al Congreso, a Perón y a Eva Perón, pero el matrimonio presidencial no le dio importancia. Su prioridad era la reelección de Perón, para lo cual reformaron la Constitución en 1949.
Recién cuando resolvieron el tema electoral, se acordaron de los territorios nacionales. Necesitaban ampliar el padrón y adelantaron las elecciones. Así, con un claro cálculo político, les concedieron el derecho a elegir presidente y vicepresidente.
El rol de Eva Perón
El 27 de junio de 1951, con la salud ya quebrantada, Eva Perón firmó un pedido de provincialización del Chaco y La Pampa. Esa fue su única intervención directa, pero la propaganda oficial la convirtió en el alma de la conquista.
El 4 de julio, el ministro de Asuntos Políticos, Román Subiza, fue al Senado a ajustar los detalles. No había obstáculos: de los catorce senadores, trece eran peronistas. En Diputados, la mayoría también era abrumadora. Así, el 27 de julio se sancionó la ley 14.037, promulgada el 8 de agosto de 1951.
La intencionalidad política quedó en evidencia con los nombres que recibieron las nuevas provincias: Chaco se llamó “Presidente Perón” y La Pampa, “Eva Perón”. Hasta el escudo provincial adoptó elementos peronistas. Incluso el obispo de Resistencia, Nicolás De Carlo, bendijo la medida y pidió votar por el peronismo en las elecciones de noviembre.
Hoy, esos detalles son anécdotas. Lo importante es que el 8 de agosto de 1951 nació una nueva provincia: Chaco. Una historia que merece ser contada completa, más allá de los relatos oficiales.