94 intervenciones por consumo durante el embarazo en Río Negro: la dura advertencia de Apasa
La Agencia de Prevención de Consumos Problemáticos de Río Negro reportó casi un centenar de casos en el año. ¿Por qué la mayoría se detecta recién en el parto?
La Agencia para la Prevención y Abordaje Integral de los Consumos Problemáticos (Apasa) registró 94 intervenciones vinculadas a gestación y consumo en lo que va del año en Río Negro. La cifra surge en un contexto donde la detección suele ocurrir recién en el parto, cuando la mujer llega sin controles, y donde los especialistas remarcan que el consumo de sustancias durante el embarazo debe ser cero.
El caso que encendió las alarmas ocurrió días atrás en Comodoro Rivadavia, Chubut, cuando médicos de una clínica privada detectaron que un recién nacido estaba afectado por cocaína consumida por su madre. También observaron que ambos padres tenían dificultades para comprender los cuidados básicos del bebé, por lo que se dio aviso al Juzgado de Familia y al Servicio de Protección de Derechos de la Niñez, Familia y Adolescencia.
Norma Mora, directora ejecutiva de Apasa, explicó que desde hace un año trabajan para corregir el subregistro de estos casos. “Son números que empezamos a mirar en un recorrido por las cinco zonas sanitarias de la provincia, junto con el equipo perinatal, con el desafío de trabajar en la sensibilización”, detalló la trabajadora social.
Solo en julio de este año, Apasa recibió dos nuevas admisiones y mantuvo 14 seguimientos desde junio, principalmente de jóvenes de 18 a 27 años. En total, suman 94 prestaciones en lo que va del año, de las cuales 55 fueron presenciales, 35 telefónicas y 4 virtuales.
La detección tardía y sus consecuencias
Mora señaló que, por lo general, estas situaciones se detectan recién en el momento del parto, cuando la mujer embarazada llega sin controles. “Sucede que cuando concurre a controlarse y se detecta que consume, hay mucho enojo y eso genera su alejamiento. No va más a los controles y aparece en el momento del parto”, explicó.
Esa demora tiene un impacto directo en la salud del bebé. Según la funcionaria, el consumo de sustancias afecta el sistema nervioso central, cardiológico, renal y respiratorio del niño, y genera sufrimiento fetal. Desde la Sociedad Argentina de Pediatría advierten que el consumo durante la gestación “debe ser cero, desde el primer momento”.
Salir del prejuicio de “la mala madre”
Mora remarcó la necesidad de dejar de lado los estigmas para que las mujeres no se alejen de los centros de salud. “Muchas veces se piensa: ‘No puede ser tan mala madre’. Entran a jugar estigmas en relación a la idea de la maternidad y de un vínculo cargado de afecto”, sostuvo.
La directora de Apasa puso como ejemplo la radiografía de Colonia Josefa, un centro de internación para mujeres con consumos problemáticos, “donde abundan los casos de trata, abuso sexual, violencia, abandono y desamor”. “Ahí uno puede llegar a comprender la magnitud del problema y el por qué del consumo”, agregó.
En ese sentido, explicó que el consumo genera una fuerte dependencia física y psíquica. “Sienten que necesitan más para respirar, vivir y sostenerse en pie. No es que se puede dejar de consumir crack, éxtasis, alcohol o pastillas mañana mismo. No se puede salir del consumo sin tratamiento médico, psiquiátrico, psicológico”, afirmó.
La necesidad de no romantizar la maternidad
Mora insistió en que muchas mujeres gestantes no se animan a acercarse al hospital o a los centros de salud para pedir ayuda. Por eso, remarcó la importancia de que todos los organismos estén sensibilizados sobre el tema, incluso cuando la situación genere “indignación, malestar y pena” entre los actores de salud.
La línea de trabajo que impulsa Apasa es que los profesionales estén atentos ante cualquier sospecha y “indaguen con respeto y amorosidad para que esa mujer se anime a contar”. “Si se consulta desde una instancia de diálogo y no como un interrogatorio acusatorio, voy a generar confianza. De otra forma, la mujer no va a pedir ayuda sino todo lo contrario”, señaló.
Para visibilizar el problema, Mora fue contundente: “Lo que no se pronuncia, no existe”. Y anunció que el próximo 9 de septiembre presentarán una Guía de Gestación y Consumo en Río Negro, un documento de 90 páginas elaborado por un equipo interdisciplinario de especialistas, con recomendaciones para cada situación. La presentación será en la Facultad de Medicina.