A 12 días de la desaparición del docente en Tucumán, el último video que mandó desde la cima

El docente jubilado Raúl Moyano lleva 12 días perdido en el cerro Ñuñorco Grande, en Tucumán. Su hijo reveló el contenido del último video que le mandó antes de desaparecer y explicó por qué la búsqueda se concentra en una zona específica. El operativo no encuentra rastros y la incertidumbre crece.

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A 12 días de la desaparición del docente en Tucumán, el último video que mandó desde la cima
A 12 días de la desaparición del docente en Tucumán, el último video que mandó desde la cima

Raúl Alfredo Moyano, docente jubilado, sigue desaparecido en el cerro Ñuñorco Grande, en Tafí del Valle. Su hijo Matías contó cómo avanza el operativo y reveló detalles del último registro del hombre antes de perderse.

El caso de Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado que se extravió el domingo 12 de octubre en el cerro Ñuñorco Grande, en el sur de Tafí del Valle, Tucumán, cumple doce días sin novedades concretas. Su hijo Matías dialogó con TN y describió la marcha de la búsqueda, que involucra a unas 200 personas y no encuentra rastros del hombre.

“Fuimos a la base temprano a dejar provisiones para la gente que estaba arriba. Salieron los caballos temprano hacia la montaña. El helicóptero salió a dar varias vueltas y lo mismo con el drone por el sector donde supuestamente está mi papá, donde da la señal del teléfono”, explicó Matías.

Sin embargo, en más de una semana esa señal fue la única pista para crear un sendero de búsqueda. “Por el momento, no tenemos rastros de él, que es lo que nos resulta raro. No se encontró ninguna pertenencia”, señaló.

El dispositivo de búsqueda incluye alrededor de 200 personas, entre personal de la Policía de Tucumán, Gendarmería Nacional, Bomberos, el Grupo CERO de fuerzas especiales, baqueanos y voluntarios de alta montaña que llegaron de Catamarca. Hernán Parajón, presidente de la Fundación Cumbres Andinas, también está colaborando con la organización del operativo.

La comunidad de El Mollar también se movilizó para ayudar, confirmó Matías. “Nos trajeron donaciones y las llevamos a la base, donde hay gente cocinando. También consiguieron caballos para subir”. Asimismo, agradeció a todos los que se acercaron: “Nos sentimos más acompañados”.

La última señal del celular

El teléfono de Raúl Moyano emitió su última señal el miércoles 14 de octubre. “El lunes tenía un 40% de batería. El miércoles intentó prender y esa fue la última señal”, sostuvo Matías. Dos días después habían intentado rastrear si la señal cambiaba de posición, pero el dispositivo no volvió a prender.

La señal fue captada desde Los Sarmientos, lo que permitió generar un área de búsqueda desde la cumbre del cerro Ñuñorco. Gendarmería y andinistas permanecen acampados en la cima, rotando turnos para que el rastrillaje no se detenga.

Mientras los rescatistas trabajan durante horas para cubrir todos los senderos posibles, buscan reconstruir el camino de regreso del docente jubilado. “Hay muchas hipótesis. El día que subió, la niebla estuvo muy alta, estuvo lloviendo, hubo mucho barro. Pensamos que estaba resguardado, y posiblemente está lastimado. Estos últimos días de sol pueden haber ayudado a que se oriente un poco más”, advirtió su hijo.

Su padre hace montaña con frecuencia —desde que se jubiló, casi todos los fines de semana— pero el Ñuñorco era la primera vez que hacía cima completa. “Había subido hasta cierto lugar sin excederse tanto. Era la primera vez que hacía la cima”, aseguró.

Sin embargo, confía en que su padre tiene conocimiento suficiente para actuar ante la adversidad. “Él se actualizaba en temas de herramientas y accesorios. Sabe qué hacer en casos de hipotermia”, subrayó Matías.

En cuanto al plan para las próximas horas, el operativo estará determinado por el clima. Si acompaña, el helicóptero y los drones continuarán sobrevolando las piedras y las caídas más complicadas, a las que no pueden acceder personas a pie. En tanto, hay personal que sube y baja en el día y otros que acampan en la cima para continuar el rastrillaje nocturno.

El recorrido que hizo y las tres posibles bajadas

Raúl Moyano había viajado a Tucumán para el aniversario del fallecimiento de la madre. El domingo 12 de octubre, le avisó a su familia que iba a subir al cerro Ñuñorco Grande, visible desde El Mollar, pegado a Tafí del Valle sobre la ruta 307. Salió alrededor del mediodía desde la zona del Potrerillo.

A las cinco de la tarde, llegó a la cumbre conocida como el Banquito y lo registró en un video en el que señaló por dónde pensaba bajar. Esa fue la última señal de vida. “Muy cerrado el camino, pero se ve a 50 metros más o menos, o un poquito más”, dijo en esa grabación.

Desde ese punto, Raúl tenía tres posibles descensos: uno a la derecha, con precipicios y de uso menos frecuente; otro por el centro del cerro, el más utilizado y el que habría sido la bajada más rápida; y un tercero por el costado izquierdo. Los especialistas creen que tomó alguna de esas opciones y que la niebla lo desorientó.

La hipótesis más fuerte es que terminó del otro lado del Ñuñorco Grande, hacia la yunga que se extiende entre la ruta 325 y la 307. Una antena de Los Sarmientos captó la señal de su celular el miércoles —dos días después de su desaparición—, y el viernes seguía registrando la misma posición. Desde entonces, el teléfono no volvió a emitir señal.

La esperanza: cuevas, agua y moras del campo

Según los especialistas que participan del operativo, si Raúl se desorientó hacia la yunga, podría estar resguardado en una de las cuevas de esa zona, que es espesa y difícil de rastrear incluso con drones. La vegetación cubre gran parte del terreno, lo que complica la visualización aérea.

La hipótesis de supervivencia se sostiene en dos factores: hay abundante agua en esa zona de la montaña, y crece una fruta silvestre llamada localmente mora del campo que, según los conocedores de la zona, él podría estar consumiendo para mantenerse. Si racionó bien lo que llevaba —sánguches, frutas secas, barritas de cereal, agua— podría haber tenido provisiones para uno o dos días. Conociendo la zona y sabiendo qué hacer en casos de hipotermia, las autoridades no descartan que esté vivo, herido y esperando ser encontrado.

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