A 16 años de la muerte de Kirchner, la dirigente que pide no regalar "el destino de la patria"
A 16 años de la muerte de Néstor Kirchner, María Cecilia Velázquez habló de su legado y lanzó una advertencia sobre el destino de la patria. Qué dijo sobre el homenaje en Río Gallegos y la militancia.
El 27 de octubre se cumplirán 16 años de la muerte de Néstor Kirchner y en Santa Cruz la fecha se vive con una carga particular. En la previa, María Cecilia Velázquez habló con La Opinión Austral y dejó una frase que resume su postura: “No hay que bajar los brazos”.
La dirigente reflexionó sobre el legado del expresidente, la militancia y el desafío de quienes intentan sostener aquel proyecto político. Para ella, recordarlo no es quedarse en la evocación de una figura, sino recuperar una manera de entender y ejercer la política.
El homenaje en Río Gallegos
En la capital provincial, uno de los actos tradicionales se hará en el barrio del Carmen, un espacio ligado a los primeros años de militancia de Kirchner en Santa Cruz. La convocatoria es a las 19 en el monumento de Defensa y Pasteur, organizada por Los Muchachos Peronistas y el Partido Provincial Primero Santa Cruz.
Velázquez planteó que su legado debe mantenerse vivo a través de la acción y el compromiso. “A Néstor se lo milita”, sostuvo.
El vínculo con la gente y la llegada de 2003
Al repasar su figura, la dirigente destacó la cercanía que construyó con la ciudadanía y lo que significó su arribo al Gobierno nacional en 2003, después de una crisis política, económica y social profunda.
“Recuerdo a un presidente inmenso que abrazó a los argentinos”, expresó. Evocó las imágenes de la gente reunida frente a la Casa Rosada y aferrada a sus rejas para agradecerle, en un país que todavía arrastraba las consecuencias de diciembre de 2001.
“Yo creo que él nos devolvió la dignidad”, afirmó, y señaló que Kirchner inició un camino que tuvo continuidad durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.
Para Velázquez, la memoria del expresidente también está atada a una forma de ejercer la función pública, basada en el trato cotidiano y el reconocimiento de los demás. Recordó que, al ingresar a la Casa Rosada, saludaba a quienes lo recibían y se interesaba por la vida de los trabajadores que encontraba en el camino.
“Eso era Néstor Kirchner y eso es Cristina. Y eso es una forma de hacer política”, resumió.
“No hay que regalarle el destino de la patria a nadie”
En otro tramo de la entrevista, Velázquez vinculó la continuidad del legado kirchnerista con la persistencia y la coherencia de quienes comparten sus convicciones.
“No hay que bajar los brazos, no hay que regalarle el destino de la patria y de nuestro pueblo a nadie”, manifestó.
En esa línea, consideró que la coherencia y la perseverancia fueron características centrales tanto de Néstor Kirchner como de Cristina Fernández de Kirchner y de la militante Patricia Aguirre, a quien también recordó durante la conversación.
“Nada se puede lograr sin persistir”, remarcó.
Velázquez defendió además las políticas de los gobiernos kirchneristas, en especial las vinculadas con la reestructuración de la deuda y la distribución de la riqueza. Frente a las críticas, planteó la importancia de reconocer las transformaciones de esos años y de sostener una mirada propia sobre la justicia social, la soberanía y el papel del Estado.
En ese marco, recuperó una idea que atribuyó al expresidente: “No se dejen vencer, vayan por los sueños”.
Reconstruir vínculos y sostener el legado
Sobre el contexto actual, Velázquez reconoció las dificultades sociales y políticas y planteó la necesidad de recuperar los vínculos y los espacios de construcción colectiva.
“Hay que seguir construyendo otros vínculos, otros puentes y volver a reconstruir todo el camino”, expresó.
Desde su experiencia, reivindicó el trabajo de los primeros años del kirchnerismo. Recordó su participación en las políticas sociales implementadas a partir de 2003, cerca de Alicia Kirchner, y lo destacó: “Tuve el inmenso privilegio de estar y protagonizar las políticas sociales de la Argentina cerca de Alicia Kirchner. Fue un inmenso privilegio servir de esa manera a la patria y construir”.
También vinculó aquella experiencia con las políticas sociales impulsadas décadas antes por Juan Domingo Perón y Eva Perón, aunque señaló que cada generación debe aportar su propia mirada para profundizar y sostener las conquistas.
“Acá hay que trabajar para el legado”, insistió.
Por último, convocó a mantener vivas las convicciones y a transmitirlas a las nuevas generaciones, sin convertir la memoria en una imagen inmóvil del pasado. Para ella, recordar a Néstor Kirchner significa recuperar sus enseñanzas y convertirlas en una guía para la acción política.