A 18 meses del femicidio de Romina Ibarra, la familia clama por una fecha de juicio
El juicio tenía fecha, pero un giro inesperado lo frenó: ahora la familia enfrenta un nuevo obstáculo que nadie imaginaba.
La familia de Romina Marisol Ibarra, la docente asesinada en febrero de 2025, sigue esperando que se concrete el juicio contra su expareja. A más de un año y medio del crimen, el debate oral aún no tiene fecha firme y el dolor se acumula.
Romina tenía 38 años y era madre de dos nenas, que hoy tienen 9 y 15 años. Según el relato de sus allegados, la relación con Hugo César Ortiz, su expareja, ya arrastraba episodios de violencia y amenazas. La madrugada del 11 de febrero de 2025, Ortiz habría entrado a la casa donde estaba Romina y la atacó con un cuchillo, dejándola gravemente herida.
Durante la agresión, familiares intentaron frenarlo y pedir auxilio. Romina logró salir a la vereda, pero se desvaneció por la pérdida de sangre. La llevaron de urgencia al Hospital Central, donde la operaron de madrugada y quedó en terapia intensiva. Alrededor de las 7 de la mañana sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió pese a los intentos de reanimación.
La causa fue elevada a juicio y la familia esperaba que el debate comenzara el 18 de agosto de 2026. Sin embargo, ese día el imputado se negó a salir de su celda y pidió un cambio de defensor oficial, por lo que la audiencia se suspendió. Después, la defensa planteó una supuesta incapacidad mental sobreviniente, amparándose en el artículo 69 del Código Procesal Penal de Formosa.
Los familiares aclaran que no quieren que se vulneren las garantías del acusado, pero reclaman que también se respete el derecho de las víctimas a una respuesta en un tiempo razonable. "Cada día que pasa sin juicio es más dolor para nuestra familia", expresaron. Y remarcaron: "No pedimos que se vulneren garantías. Pedimos que la Justicia avance".
Mientras tanto, las dos hijas de Romina siguen creciendo sin su mamá, y la familia espera que los hechos se debatan por fin en una sala de audiencias.