A 20 años de la desaparición de Betty Argañaraz, su hermana rompe el silencio: "No se hizo justicia"
A 20 años de la desaparición de Betty Argañaraz, su hermana Liliana asegura que la justicia no fue suficiente. Las condenadas cumplirán su sentencia en agosto, pero el cuerpo nunca apareció. ¿Qué pasó realmente?
Este viernes se cumplen dos décadas de un caso que marcó a Tucumán: la desaparición de la docente Beatriz "Betty" Argañaraz. Su hermana Liliana habló con LV12 y aseguró que la sensación de impunidad sigue intacta. Aunque hay dos condenadas, el cuerpo nunca apareció y el expediente quedó cerrado.
Betty tenía 45 años cuando aquel 31 de julio de 2006 se dirigía al Colegio San Francisco para asumir como directora. Nunca llegó. Dos mujeres, Marcos Daniel Fernández (antes Nélida Fernández) y Susana Acosta, fueron sentenciadas por el crimen, pero para la familia la historia no termina ahí.
¿Qué pasó con la investigación?
Liliana Argañaraz confesó que "la sensación es que no se hizo justicia. Las dos fueron condenadas, quedó el compromiso de la Justicia de seguir investigando a Betty, pero eso quedó en el olvido". Y agregó: "A Betty no se la recuperó y en el Palacio de Tribunales se habla de jurisprudencia que si es importante porque sirve a las personas que perdieron un ser querido y cuyo cuerpo no fue recuperado".
Gracias a la prueba de luminol se pudo comprobar que la sangre hallada en el departamento de las acusadas pertenecía a la docente. Un dato clave que, sin embargo, no alcanzó para dar con el paradero del cuerpo.
"Ambición al poder y celos", el móvil del crimen
Según la hermana de la víctima, las condenadas no tenían relación previa con Betty, pero "insistieron tanto porque ya tenían todo preparado para llevarla a ese lugar". Y explicó: "Esto fue por ambición al poder y celos. Mi hermana era una mujer muy transparente, muchas cosas iban a cambiar en ese colegio y esta situación no les gustó a estas dos mujeres".
Las condenadas, a punto de cumplir la sentencia
Liliana reveló que en la última audiencia de control se anunció que en agosto cumplirían con la sentencia. Pero aclaró: "Esto no quiere decir que hay un cierre porque la Justicia estuvo muy presente para otorgarle beneficios. No le tendrían que haber otorgado las salidas transitorias porque no son aptas para reintegrarse a la sociedad, ya que nunca se arrepintieron".
Los profesionales advirtieron que podrían ser reincidentes. "El cuerpo nunca se recuperó y ellas hicieron un pacto de silencio a pesar de mis súplicas. Nos niegan el derecho de poder elaborar un duelo para cerrar una etapa", expresó entre lágrimas.
Para mantener viva la memoria de Betty, este viernes 31 a las 19 horas se realizará una misa en la Parroquia del Inmaculado Corazón de María, ubicada en Santiago 871.