A 20 años del crimen de Betty: la historia de la docente que marcó a Tucumán
Dos décadas después, la familia de Betty sigue pidiendo justicia. ¿Qué pasó aquel 2006?
Se cumplen dos décadas del asesinato de Ángela Beatriz Argañaraz, la maestra tucumana cuyo caso aún estremece. Su hermana Liliana continúa la lucha incansable por recuperar sus restos mientras la comunidad educativa la recuerda con profundo cariño.
Una infancia marcada por la adversidad
Betty, como la conocían todos, creció en un hogar humilde. Desde pequeña mostró una vocación inquebrantable por la enseñanza. "Ella siempre quiso ser docente, jugaba a dar clases con sus muñecas", recuerda su familia.
Su pasión por la educación la llevó a formarse y dedicar su vida a sus alumnos. Quienes la conocieron destacan su ternura y su debilidad por los animales, especialmente los perros.
El día que desapareció
En 2006, Betty no llegó al colegio donde trabajaba. Fue su ex pareja quien dio la alarma al notar su ausencia. Lo que siguió fue una búsqueda desesperada que terminó en tragedia: su cuerpo fue hallado sin vida, y el caso conmocionó a toda la provincia.
A dos décadas del crimen, el dolor sigue latente. Liliana, su hermana, lidera los reclamos por justicia y la búsqueda de sus restos, que aún no han sido recuperados por completo.
El legado de una maestra
Betty dejó una huella imborrable en la comunidad educativa tucumana. Sus colegas y alumnos la recuerdan como una docente entregada, que veía en la enseñanza una forma de transformar vidas.
"Era pura ternura", afirman quienes la trataron. Su historia, a 20 años del trágico desenlace, sigue siendo un símbolo de la lucha contra la violencia y la impunidad.