A 24 años de su muerte, la mamá de Walter Olmos reveló cómo siente que su hijo sigue presente
A 24 años de la muerte de Walter Olmos, su mamá Noemí Nieto abrió su corazón y contó cómo hace para sentir a su hijo cerca. ¿Qué es lo que la mantiene en pie cada aniversario?
Noemí Nieto, la mamá de Walter Olmos, habló a 24 años de la muerte del cantante catamarqueño y confesó que, aunque la tristeza no desaparece, encuentra consuelo al saber que su hijo sigue sonando en todas partes. En diálogo con Catamarca a Diario, de Radio INFORAMA 94.9, aseguró que la presencia de Walter se hace sentir a diario.
"Se siente mucha tristeza porque una madre quiere tener a su hijo a la par, pero contenta, alegre, porque él suena en todos lados, lo tienen presente en todos lados", expresó Noemí al ser consultada sobre esta fecha.
Walter Olmos murió el 8 de septiembre de 2002 en Buenos Aires, cuando tenía 20 años y atravesaba uno de los momentos más importantes de su carrera. Había alcanzado una enorme popularidad en el cuarteto y era considerado uno de los grandes sucesores de Rodrigo Bueno.
"Casi todos los días lo escucho"
Para Noemí, la presencia de Walter aparece de manera inesperada en la vida cotidiana. Una canción en una radio, una fiesta o simplemente alguien que lo reconoce puede devolverle por un instante la imagen de su hijo.
"Casi todos los días lo escucho por donde ando, así que él está presente", contó.
La mujer también agradeció que los medios y los catamarqueños continúen recordándolo en fechas especiales.
"Muchas gracias a ustedes también por recordarlo siempre, porque todos, sea cumpleaños, aniversarios, siempre están presentes", sostuvo.
Para Noemí, cada vez que Walter vuelve a sonar ocurre algo difícil de explicar: el tiempo parece acortarse y su hijo vuelve a estar cerca. "Yo lo siento como que me acompaña", dijo.
"Virgencita del Valle" y una pasión que nació desde chico
Entre las canciones de Walter, Noemí tiene una preferida: "Virgencita del Valle", uno de los temas más vinculados con la identidad catamarqueña y con la devoción que el cantante tenía por la Virgen del Valle.
"Las canciones ya me gustan todas, pero en especial me gusta Virgencita del Valle", contó.
La relación de Walter con la música había comenzado desde muy pequeño. Según recordó su mamá, desde niño mostraba interés por el cuarteto y buscaba cualquier objeto para convertirlo en un instrumento. "Le gustaba, él agarraba un tallo, una cuchara, lo que sea", relató.
Noemí recordó también que ella era aficionada a los programas de cuarteto que se emitían por televisión y que Walter comenzó a acercarse a esa música desde muy temprano. Con apenas 10 u 11 años ya mostraba una fuerte inclinación por el género que años después lo convertiría en una figura nacional.
"Yo siempre fui por Walter hijo"
El crecimiento artístico de Walter también fue vivido de una manera particular por su madre. Noemí contó que, mientras su hijo comenzaba a subir a escenarios y a ganar popularidad, ella prefería observarlo desde otro lugar.
"Yo siempre fui por Walter hijo", explicó.
Para ella, antes que el cantante estaba el hijo, y esa relación fue la que marcó la manera en que acompañó su carrera. "Era para mí, mi hijo, mi hermano, mi amigo, mi todo", expresó.
Noemí recordó que ambos podían hablar durante horas y compartir cuestiones de la vida cotidiana. Walter le contaba sobre sus relaciones, sus preocupaciones y cómo se sentía, mientras ella también encontraba en él un espacio para contarle sus propios problemas. "Nos poníamos a conversar como que éramos amigos", relató.
Las bromas de Walter y el recuerdo de un hijo generoso
Entre los recuerdos que conserva, Noemí también eligió rescatar el costado más divertido de su hijo.
"Anécdotas, un montón, era tremendo. Me hacía asustar", contó entre risas.
Una de ellas ocurrió durante una estadía en Buenos Aires, cuando Walter quiso hacerle una de sus típicas bromas. "Me dijo: 'Mami, un regalo para vos', me trajo un mono, me saltó el mono hasta el techo", relató.
Pero si algo destaca Noemí cuando habla de Walter es su generosidad. "Él con todos era así", afirmó. Esa personalidad también quedó reflejada en la relación que construyó con las personas que lo acompañaron durante sus primeros años de carrera.
De Catamarca a los grandes escenarios
Walter Olmos nació en San Fernando del Valle de Catamarca en 1982 y comenzó su carrera musical desde muy joven. Su crecimiento se aceleró después de ser descubierto por Rodrigo Bueno, quien se convirtió en su padrino artístico y lo ayudó a dar sus primeros pasos en escenarios de alcance nacional.
Después de la muerte de Rodrigo, en el 2000, Walter comenzó a construir su propio camino. Ese mismo año lanzó "A pura sangre" y rápidamente se convirtió en una de las figuras más populares del cuarteto. Luego llegaron trabajos como "De Catamarca al mundo" y "La Locomotora".
Su carrera, sin embargo, duró apenas unos pocos años. Llegó a presentarse en el Luna Park y realizó shows en distintos puntos del país y en el exterior. Su crecimiento fue tan rápido que fue bautizado como "La Locomotora Catamarqueña".