Federico Mutti dirige una escuela rural que empezó con 23 chicos y hoy tiene 82. Este sábado abre la tranquera para que todos vean cómo funciona, pero hay algo que necesita para seguir: 45 estudiantes viven ahí de lunes a viernes.
El Centro Educativo Rural (CER) Pilca Viejo abrirá sus puertas el sábado 7 de noviembre para la cuarta edición de Tranqueras Abiertas, una jornada en la que la comunidad podrá conocer cómo funciona una escuela agrotécnica en plena estepa rionegrina.
La actividad se extenderá de 10:30 a 18, con recorrido por stands y campo hasta cerca de las 16:30 y acto de cierre a las 17. La comisión de padres organizará un buffet con choripanes y hamburguesas.
"Es una jornada donde justamente abrimos la tranquera a toda la comunidad, a todos los pobladores y, en definitiva, a todos aquellos que quieran conocer un poquito más de qué se trata la escuela", contó el director Federico Mutti en diálogo con el programa Tardes con Voz.
El eje de la propuesta es que sean los propios estudiantes quienes cuenten la experiencia. "No somos nosotros, los directivos ni los profesores, quienes contamos de qué trata la escuela, sino que son los protagonistas de toda esta historia, que son los chicos y las chicas que estudian en el CER Pilca Viejo", remarcó.
Una escuela donde aprender también es producir
Los visitantes podrán recorrer los entornos didáctico-productivos y ver cómo trabajan los estudiantes en el campo. La propuesta abarca toda la cadena productiva, desde la producción primaria hasta la elaboración de alimentos.
Mutti explicó que el establecimiento busca replicar a pequeña escala las actividades productivas de la economía rural de la región, pero aclaró que los espacios no son solo demostrativos: también deben producir.
"Lo que tratamos de hacer en la escuela es replicar eso en unidades productivas muy chiquititas, pero no son unidades productivas demostrativas. Son además de demostrativas, productivas. Nosotros necesitamos que cada uno de esos espacios sea productivo y eso los chicos lo ven y se aprende también justamente de eso", señaló.
Para el director, ese recorrido permite entender cómo se agrega valor a las materias primas, tanto de origen animal como vegetal. "Poder entender todo eso es lo que también va a poder vivenciar y ver toda la cadena productiva, desde la producción primaria del alimento hasta el valor agregado en la industria", detalló.
La jornada también busca acercar a los visitantes a una realidad que suele quedar lejos de la vida urbana. Según Mutti, a unos 30 kilómetros de Bariloche ya aparecen establecimientos rurales, con majadas de ovejas y rodeos de vacas que forman parte del paisaje productivo regional.
82 estudiantes y 45 jóvenes que viven en la escuela
El CER Pilca Viejo comenzó a funcionar el 7 de marzo de 2022 con un primer año de 23 estudiantes. El proyecto se había presentado el año anterior y se puso en marcha en un edificio que había sido escuela primaria y que, tras distintos usos, estaba sin actividad.
Hoy, en su quinto año, la institución tiene 82 estudiantes de primero a quinto año. De ese total, 45 viven de lunes a viernes en la residencia estudiantil, una estructura clave para que jóvenes de parajes rurales alejados puedan acceder a la educación secundaria.
La residencia y la alimentación son parte central del funcionamiento cotidiano: la escuela debe garantizar las cuatro comidas para quienes permanecen en el establecimiento.
"Necesitamos el apoyo de empresas y de privados para crecer ediliciamente, para crecer desde lo productivo e incluso concretamente para dar de comer todos los días: almuerzo, merienda, cena y desayuno para los 82 chicos que hoy almuerzan en nuestra escuela y los 45 chicos que viven de lunes a viernes", explicó Mutti.
El Estado provincial cubre los salarios de los equipos docentes, mientras que la Fundación Cruzada Patagónica necesita sumar aportes de empresas y particulares para sostener otros aspectos del proyecto y avanzar con la infraestructura.
Para el director, abrir la escuela a la comunidad es también una forma de visibilizar ese trabajo y explicar por qué necesita acompañamiento. "Cuando uno va y charla con los chicos, cuando los mismos chicos te cuentan lo que hacen, es donde se palpita verdaderamente la obra", sostuvo.
Un proyecto que nació hace décadas y llegó a Río Negro
La historia del CER Pilca Viejo se enmarca en el trabajo de la Fundación Cruzada Patagónica, una organización que nació por iniciativa de un grupo de jóvenes que viajaba a la región de Junín de los Andes para realizar actividades solidarias y que finalmente decidió establecerse allí para impulsar un proyecto educativo.
"Concretamente dijeron: tenemos que abrir una escuela para aquellas personas que no tienen oportunidades educativas como las tenemos nosotros en Buenos Aires", recordó Mutti.
La primera experiencia comenzó con educación primaria y formación en oficios. Luego se creó el Centro de Educación Integral San Ignacio, en Junín de los Andes, Neuquén. Más adelante, la Fundación impulsó el Centro de Educación Agraria Valle de Cholila, en Chubut, y finalmente el CER Pilca Viejo, en Río Negro.
Además de las escuelas, la organización desarrolla acciones de educación y desarrollo rural junto a las comunidades, con iniciativas vinculadas al acceso al agua, las energías alternativas, la formación en oficios y la finalización de estudios primarios para pobladores.
En Pilca Viejo, el proyecto educativo se presentó en 2021 y las clases comenzaron al año siguiente. La institución se prepara ahora para completar su primer ciclo de cinco años y avanzar hacia una nueva etapa.
Los caminos, una ayuda clave para sostener la educación rural
Otro de los temas de la entrevista fue el impacto de las mejoras en la Ruta Nacional 23 y en los accesos a la escuela. Mutti indicó que todavía hay tramos de ripio, pero que el mantenimiento facilitó los desplazamientos de docentes y trabajadores.
Buena parte del equipo llega desde Bariloche y Dina Huapi: alrededor de 13 o 14 docentes se trasladan desde esas localidades, dentro de un equipo de unas 36 personas que se movilizan para sostener el funcionamiento de la institución.
"Obviamente facilita mucho el acceso y la posibilidad de que el tránsito sea fluido", indicó.
También planteó que una mejor conectividad podría favorecer en el futuro un transporte público más frecuente. Hoy hay un servicio por la mañana y otro por la noche, una frecuencia que considera insuficiente para las necesidades de la zona.
"Si los caminos son mejores, la transitabilidad es mejor y eso no obliga a la gente a tener que desplazarse y moverse a vivir a otro lugar. Porque si yo llego más fácil de un lugar a otro, me puedo quedar en donde estoy", reflexionó.
La jornada del sábado será una oportunidad para conocer una experiencia educativa que busca que los jóvenes se formen sin perder el vínculo con sus comunidades y con la vida rural. La invitación está abierta a toda la comunidad: desde las 10:30, el CER Pilca Viejo recibirá a quienes quieran recorrer sus instalaciones, conocer el trabajo de los estudiantes y compartir un día de campo.