A 3.650 metros, el rugby florece en la Puna jujeña: el desafío de Chakana para no perder jugadores
El club de Abra Pampa, que llegó a tener 86 chicos, hoy pelea por mantener sus categorías. La altura y la distancia no frenan la ilusión de sus jugadores.
En Abra Pampa, en plena Puna jujeña, el rugby late con fuerza a pesar de la altura, el frío y las distancias. Chakana Rugby sostiene una pasión que desafía la geografía y que hoy busca recuperar el terreno perdido en sus categorías juveniles y mayores.
El club, que alguna vez reunió a 86 chicos en sus divisiones infantiles, hoy cuenta con unos 15 jugadores en esa franja. La institución no se rinde: quiere volver a sumar juveniles y mayores para mantener viva la llama del deporte en uno de los rincones más altos del país.
Una cancha donde la pelota vuela
Jugar a 3.650 metros sobre el nivel del mar tiene sus particularidades. “Otros chicos que llegan dicen que la pelota vuela”, cuenta Sócrates Nieves, presidente de Chakana, sobre la sorpresa de quienes vienen de zonas más bajas.
Pero la altura no es el único obstáculo. Cada partido fuera de Abra Pampa implica viajes largos y una logística compleja. Sostener los entrenamientos y los encuentros se convierte en un esfuerzo compartido entre el club, los jugadores y sus familias.
Semillero de sueños
Más allá de los resultados, Chakana se enorgullece de haber formado jóvenes que siguieron estudiando y jugando en otras provincias. Algunos llegaron a integrar seleccionados juveniles de Jujuy.
“Tenemos la satisfacción de que los que pasaron por Chakana Rugby son muy buenas personas, con sueños y metas por cumplir”, destaca Nieves.
Y ahora se viene una experiencia especial: los chicos del club podrán ver a Los Pumas en Jujuy y sueñan con conocer de cerca a sus referentes. Una oportunidad única para quienes crecen jugando al rugby en el fin del mundo.