A 44 años de la guerra, los veteranos de la Fuerza Aérea Sur claman por su lugar: 'Es nuestro derecho'

Tras 44 años, veteranos de la Fuerza Aérea Sur reclaman ser reconocidos. ¿Qué dice el decreto que los dejó afuera? Conocé su historia.

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A 44 años de la guerra, los veteranos de la Fuerza Aérea Sur claman por su lugar: 'Es nuestro derecho'
A 44 años de la guerra, los veteranos de la Fuerza Aérea Sur claman por su lugar: 'Es nuestro derecho'

Tras décadas de silencio, tres excombatientes de la Fuerza Aérea Sur alzan la voz para reclamar un reconocimiento que consideran les pertenece. Juan Andrés Lizarraga, Antonio Botero y Jorge Montenegro fueron movilizados durante la Guerra de Malvinas y recibieron una condecoración del Congreso, pero aseguran que quedaron afuera de los beneficios otorgados a otros veteranos.

En diálogo con Elonce, los integrantes de la Asociación Veteranos de Guerra Fuerza Aérea Sur contaron su historia, que permaneció invisibilizada durante más de cuatro décadas. Su pedido no es solo económico: quieren participar de los actos oficiales y que se reconozca públicamente la tarea que cumplieron desde las bases continentales.

¿Qué reclaman exactamente?

Lizarraga fue contundente: “Nosotros no queremos robar ni usurpar título ni ocupar lugar de otro. Queremos ocupar el lugar que nos corresponde como veteranos de guerra de la Fuerza Aérea Sur, que participamos en las seis bases continentales. Es lo único que pedimos, es nuestro derecho a asistir y ser invitados como corresponde”.

Los tres formaron parte del dispositivo militar que operó desde el continente durante el conflicto de 1982, en bases como Comodoro Rivadavia, Trelew, Río Gallegos, Río Grande y otros puntos de Santa Cruz.

La condecoración del Congreso que no alcanzó

Uno de los argumentos centrales es la distinción que recibieron en 1991, mediante la Ley 23.118. Lizarraga recordó que el 19 de septiembre de ese año, en la Plaza 1º de Mayo de Paraná, fueron condecorados por el Congreso de la Nación, en un acto que contó con la presencia del entonces gobernador Jorge Pedro Busti.

Botero explicó que aquella no fue una entrega indiscriminada: “Lo que el Congreso dio y nos reconoce es una condecoración de única clase, como se ha referido Andrés recién, que lo dio el Congreso. Pero basado en qué: no se la dio a cualquiera”.

“Todos fuimos movilizados”

Los veteranos remarcaron que la guerra no se libró solo en las islas. Botero afirmó: “La Fuerza Aérea Argentina nos tenía por veteranos porque nosotros hemos participado en el conflicto en 1982 integrando lo que se llamó la Fuerza Aérea Sur”. Y agregó: “Todos fuimos movilizados, tanto los que fueron a Malvinas como nosotros”.

Botero detalló su rol como radioperador en la central de comunicaciones del Comando de la Fuerza Aérea Sur en Comodoro Rivadavia, donde trabajó junto al suboficial Luna, que cayó en combate el 7 de junio de 1982.

El trabajo invisible detrás de cada misión

Jorge Montenegro, especialista en armamento, describió la tarea esencial que realizaban: “La parte que la gente por ahí no comprende es que para que el avión vuele lleva muchos especialistas. Yo soy de especialidad armamento. En su momento me tocó cargar los Canberra con bombas”.

Contó que alrededor de una docena de personas intervenían en cada vuelo, desde la preparación hasta la verificación posterior. Uno de sus recuerdos más duros es del 1º de mayo de 1982, cuando le tocó despedir a un Canberra que no regresó: “Muere el primer teniente Ibáñez, el primer teniente González muere y la última palabra de González la tuvo conmigo, que me pide que le selecte el tablero del panel de armamento. Lamentablemente salen y no volvieron más”.

El decreto que los dejó afuera

El reclamo también tiene un capítulo legal. Botero explicó que en 1984 se sancionó la Ley 23.109, que otorgaba beneficios a todos los veteranos, pero que el Decreto 509 de 1988 cambió las reglas: “El Poder Ejecutivo Nacional saca el Decreto 509 del año 88, que le hace decir a la ley lo que la ley no dice. Dice que quienes estuvimos en el continente no podemos acceder a los beneficios”.

Desde entonces, quedaron excluidos de prestaciones de salud, educación y de la pensión de guerra que reciben otros camaradas. Botero denunció: “A partir de ahí surge una discriminación hacia nosotros”.

El reconocimiento de la Fuerza Aérea

Los veteranos señalaron que la propia Fuerza Aérea Argentina los reconoce como tales, mediante la Resolución 231, que les otorgó el distintivo de campaña por su participación activa en el conflicto. Sin embargo, ese reconocimiento no se tradujo en beneficios concretos.

Botero admitió que hubo intentos individuales de revertir la situación, pero “muy pocas han tenido éxito”.

Una asociación para visibilizar la causa

Hace dos años y medio, los excombatientes crearon la Asociación Veteranos de Guerra Fuerza Aérea Sur, que ya reúne a más de 100 integrantes. Lizarraga precisó que la Segunda Brigada Aérea movilizó a 614 hombres durante la guerra, y muchos de ellos hoy forman parte de la organización, que ya obtuvo su personería jurídica.

Montenegro resumió el objetivo: “Estamos pidiendo un reconocimiento, si bien lo tenemos, porque el Honorable Congreso de la Nación nos lo dio y la ley nos lo dio, pero hoy en día salimos para contar las historias y, tarde o temprano, lograr los beneficios que tenemos que tener”.

El pedido a las autoridades entrerrianas

Los veteranos también reclaman mayor participación en los actos oficiales por Malvinas en Entre Ríos. Botero afirmó: “Estamos pidiendo participar en todas las actividades referentes a Malvinas que hace tanto la Municipalidad como el gobierno de la provincia”. Y denunció: “El gobernador nunca nos llamó a las audiencias que nosotros le hemos pedido”.

Montenegro sumó: “Hemos solicitado varias audiencias, a la intendente, al gobernador y no hemos tenido respuesta”. A pesar de ello, destacaron que en localidades como Diamante y Victoria fueron recibidos con respeto.

“Que no se acalle la voz de Malvinas”

Más allá de los beneficios, los veteranos buscan transmitir su historia a las nuevas generaciones. Botero expresó: “La idea nuestra es uno de nuestros objetivos: que no se calle, no se acalle la voz de Malvinas, que no se termine con la gesta de Malvinas”.

Lizarraga lamentó que en Paraná, donde tiene asiento la Segunda Brigada Aérea, sean menos visibilizados que en el interior. Y contó un momento personal: “Nuestros nietos nos preguntan: ‘Abuelo, ¿podemos ir al desfile cuando hacen acá en la ciudad de Paraná?’. Y le tengo que decir: ‘No, nieto, no, mijo, porque acá no nos consideran todavía como debe ser y como dice la ley’. Es triste, pero es la realidad”.

“Somos veteranos de guerra”

Botero también rechazó las acusaciones de usurpar títulos: “Se nos ha no solamente apartado y discriminado, sino que se nos ha denostado realmente con cosas incalificables, hasta nuestros propios camaradas”. Y defendió su causa: “Ninguno de nosotros, por el reconocimiento que tenemos de la Fuerza, del Congreso y por lo que nosotros hemos hecho, usurpamos títulos y honores”.

A 44 años del conflicto, estos veteranos insisten en que su lucha no es contra otros, sino por ocupar el lugar que les corresponde. Como cerró Botero: “Somos veteranos de guerra”.

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