A 46 años del día que Maradona jugó en Río Gallegos: el recuerdo de los dos tiros libres que anticipó a Valerio
A 46 años de aquella tarde en el Rey Méndez, Sapunar revive la bronca que dejó la muerte de Maradona: "Cómo no lo tuvimos entre algodones", dispara. La charla en el hotel y los dos tiros libres que anticipó a Valerio.
Diego Armando Maradona cumpliría 66 años este 30 de octubre y su paso por Río Gallegos sigue vivo en la memoria de quienes lo vieron jugar. El 13 de febrero de 1980, con apenas 19 años, el joven talento de Argentinos Juniors llegó a la capital santacruceña para enfrentar a una selección local en el estadio Rey Méndez. Néstor “Cocho” Sapunar, histórico futbolista y dirigente de Bancruz, reconstruyó aquella jornada en diálogo con LU12 AM680.
“Fue algo muy grato, muy importante para el fútbol de Río Gallegos, que Diego junto a Argentinos Juniors pudiera estar en el Rey Méndez. Fue algo bárbaro, hermoso, muy lindo para los que todavía podemos seguir recordando todo esto”, expresó Sapunar.
Una selección local con nombres propios
La convocatoria reunió a los futbolistas más destacados de la época. Jugadores de Boxing Club, Hispano Americano, Independiente y otras instituciones integraron un combinado que se preparó especialmente para enfrentar al equipo de La Paternal. Sapunar recordó que fueron citados diez días antes del partido y que la expectativa era enorme por la posibilidad de compartir cancha con una de las promesas más grandes del país.
Entre los convocados estaban Valerio Martínez, Jorge Cáceres, Marcos Aguilar, Morelo Maldonado, Aníbal Becerra, Abel Burgos, Jorge Nicolai, Pipi Calderón, Javier Águila, Eduardo Añón y el recordado Lobo Pereira, bajo la dirección técnica de Mario Rodríguez.
“Cocho” también integraba esa lista, aunque una lesión le impidió jugar. “Yo realmente me esguincé. Tuve esa mala suerte, pero tuve la suerte de compartir con todos los muchachos. Me quedé en el banco suplente todo el partido, mirando y acompañando”, contó.
Desde el banco pudo observar de cerca a Maradona y disfrutar de una actuación que confirmó todo lo que ya se decía de aquel joven futbolista.
Del 2-0 local a la exhibición de Diego
El partido tuvo todos los condimentos para quedar en la memoria. La selección de Río Gallegos sorprendió en el arranque y llegó a ponerse 2 a 0 arriba. “¡No lo podíamos creer!”, recordó Sapunar sobre ese inicio favorable.
Sin embargo, Argentinos Juniors tenía a un futbolista capaz de cambiar el desarrollo de cualquier partido. Maradona comenzó a desplegar su talento y terminó convirtiendo cuatro goles en la victoria del visitante por 7 a 4.
Sapunar recordó especialmente dos ejecuciones de tiro libre que tuvieron como protagonista al arquero local Valerio Martínez. Ambas terminaron en el ángulo y fueron una muestra de la precisión extraordinaria que ya distinguía al Diez.
“Los dos tiros libres que mete a Valerio en el ángulo los patea al lado de donde estábamos nosotros, en el banco suplente. En el primero se la mete en el ángulo y, para el segundo, él le hacía señas a Valerio diciéndole que iba a ir al mismo lugar. Después nos mira a nosotros y nos pregunta qué decimos. Y sí, volvió a meterla en el mismo lugar”, relató entre risas.
La jornada también estuvo marcada por la posibilidad de que todos los integrantes del combinado local pudieran participar. Según recordó Sapunar, se realizaron más de una docena de modificaciones para que los jugadores convocados tuvieran su oportunidad de ingresar.
El recuerdo del Hotel Santa Cruz
Más allá del partido, la visita de Maradona dejó recuerdos personales que Sapunar conserva con especial cariño. El histórico futbolista de Bancruz contó que tuvo la oportunidad de compartir un encuentro con Diego en el Hotel Santa Cruz, donde se hospedaban el plantel de Argentinos Juniors y su representante.
“Ya el día sábado, junto a dos o tres pibes más, pudimos compartir ahí en el Hotel Santa Cruz, donde se hospedaba Diego y su mánager. Estuvimos charlando como dos horas con él y la verdad que fue algo muy lindo haber compartido”, recordó.
En aquella conversación descubrió también al Maradona que iba más allá de lo que mostraba dentro de la cancha: un joven pícaro, espontáneo, con mucho sentido del humor y una facilidad especial para relacionarse con los demás.
“Ya te ponías a hablar con él y era muy pícaro. Siempre estaba con el doble sentido y se mataba de risa de tantas cosas. Te hablaba de todo en ese ratito que compartías con él”, describió.
Para Sapunar, haber tenido ese contacto personal con quien años después se convertiría en uno de los mayores ídolos de la historia del deporte mundial es un recuerdo imposible de reemplazar. “Hoy, por supuesto, decir que estuviste con Diego es una cosa de locos. Tenía 20 años, pero ya deslumbraba con todo lo que hacía. Increíble”, sostuvo.
Un reconocimiento pendiente en el Rey Méndez
Durante la entrevista surgió la posibilidad de realizar un reconocimiento especial a Maradona en el escenario donde disputó aquel histórico encuentro. Sapunar consideró que su presencia merece quedar reflejada en la memoria del fútbol local, incluso mediante una placa conmemorativa.
Para el ex dirigente de Bancruz, aquella cancha fue mucho más que un lugar donde se disputaban partidos. Allí se concentraron acontecimientos deportivos que marcaron distintas generaciones, desde los encuentros de los torneos argentinos hasta la visita de Boca Juniors para enfrentar al equipo de Boca Río Gallegos.
“Todo pasaba en ese lugar”, resumió.
Por eso, valoró las mejoras realizadas en el predio, entre ellas la incorporación del césped sintético y los proyectos para continuar mejorando sus instalaciones. También recordó con emoción a muchos de los futbolistas que compartieron aquella época y que hoy ya no están, como Jorge Cáceres, Jorge Nicolai, el Lobo Pereira y Pipi Calderón.
En particular, tuvo palabras de admiración para Orlando Pereira, a quien consideró uno de los mejores jugadores que vio en su vida. “El Lobo fue lo mejor que vi jugar en mi vida. Y no solamente lo decía yo. Orlando Medina también se acordaba siempre de él, por lo que era como futbolista”, destacó.
Para Sapunar, recordar aquella visita de Maradona también significa homenajear a todos esos protagonistas que hicieron grande una etapa del fútbol de Río Gallegos.
Maradona y Messi, dos bestias
En otro tramo de la entrevista, la conversación se trasladó a la inevitable comparación entre Diego Maradona y Lionel Messi, dos futbolistas que marcaron distintas generaciones y llevaron al fútbol argentino a lo más alto. Lejos de establecer una competencia entre ambos, Sapunar destacó las características que los hicieron extraordinarios.
“Son jugadores distintos, los dos muy inteligentes para jugar al fútbol. Los dos estaban adelantados en cada jugada. Cuando recibían una pelota, ya sabían lo que tenían que hacer”, explicó.
Sin embargo, reconoció que su vínculo emocional con Diego tiene una dimensión especial por haber pertenecido a aquella época y haber tenido la posibilidad de conocerlo personalmente.
“Yo a Diego lo vi como un roble. Con toda esa habilidad que tenía, el tipo era muy fuerte, no lo volteaba así nomás. Arrollaba con su juego”, recordó.
Sobre Messi, destacó el lugar que ocupó en el corazón de los argentinos después de la muerte de Maradona. “Leo es algo que a nosotros nos volvió el alma después de que se nos fue Diego. Los argentinos tenemos tanta suerte porque apareció él y, con toda esa simpleza para jugar al fútbol, también nos dio esa categoría”, expresó.
Y sintetizó su admiración con una definición que resume el privilegio de haber compartido una época con ambos: “Hoy la verdad que los dos bestias que tuvimos en el fútbol… Es un orgullo haberlos conocido y decir: mirá lo que tuvimos en nuestra querida Argentina futbolera”.
La tristeza por los últimos años de Diego
La entrevista también tuvo un momento de profunda reflexión cuando la conversación se trasladó a los últimos años de Maradona y a las circunstancias que rodearon su muerte, el 25 de noviembre de 2020. Sapunar reconoció que todavía existe una sensación de tristeza y de deuda colectiva por lo sucedido con el máximo ídolo del fútbol argentino.
“Cómo no cuidamos al ídolo, cómo no lo tuvimos allá entre algodones, cuidándolo todos los días, teniendo la posibilidad de cuidarlo”, manifestó.
Y agregó: “De él no te podés olvidar. Esa es la bronca que nos quedó a todos los argentinos cada vez que se escuchaba una noticia de esto que sigue pasando. La verdad que es muy triste”.
Sus palabras reflejaron un sentimiento que atraviesa a varias generaciones: la admiración por el futbolista extraordinario y la tristeza por la historia personal que acompañó sus últimos años.
A 46 años de aquella tarde de febrero de 1980, la visita de Diego Maradona a Río Gallegos continúa siendo una de las páginas más especiales del fútbol santacruceño. Para Néstor “Cocho” Sapunar, aquel encuentro significó mucho más que haber compartido una cancha con una futura leyenda. Fue la posibilidad de conocer a un joven que ya maravillaba con la pelota, conversar con él y ser parte de una jornada que quedó para siempre en la memoria de quienes la vivieron.
“Fue algo grandioso. Tuvimos la suerte de disfrutar de esos grandes jugadores y de vivir la llegada de Diego Maradona a Río Gallegos”, resumió.
Este 30 de octubre, cuando Maradona cumpliría 66 años, el recuerdo vuelve a cobrar fuerza. Y en Río Gallegos, entre las historias de una cancha, los goles de aquella tarde y las anécdotas de quienes estuvieron presentes, Diego sigue jugando su partido más importante: el de la memoria.