A cuatro días del balotaje en Brasil, el voto que nadie ve puede definir la elección

A cuatro días del balotaje, en las calles de Río aparece un electorado que no sale en las encuestas y que podría inclinar la balanza. ¿Qué reclaman?

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A cuatro días del balotaje en Brasil, el voto que nadie ve puede definir la elección
A cuatro días del balotaje en Brasil, el voto que nadie ve puede definir la elección

En Río de Janeiro, a pocas cuadras del Teatro Municipal, la periodista Carolina Amoroso habló con votantes que se preparan para el balotaje del domingo 25 de octubre. Según los sondeos, Flávio Bolsonaro mantiene una ventaja sobre Lula da Silva, aunque la distancia se acortó en la última semana.

Entre los transeúntes, dos estudiantes universitarios contaron por qué apoyan al expresidente. Paulo Ricardo destacó el rol de los programas sociales: “El gobierno de Lula ayudó a mucha gente a llegar a la universidad federal. Con los programas como el FIES y otros, mucha gente consiguió llegar”.

Sin embargo, el mismo joven reconoció un desgaste que preocupa al Partido de los Trabajadores: “Creo que sí, el gobierno de Lula también necesitaba renovar. Todo gobierno merece una renovación, independientemente de si es de derecha, izquierda o centro”.

El miedo a los discursos de odio

Su compañero señaló que en esta elección se juega “la democracia”. Paulo Ricardo apuntó contra el discurso del otro candidato: “El otro candidato suelta palabras que hacen que sus electores quieran atacar a otros. No instituye directamente para atacar, pero la gente que vota por él lo hace. Solo vale el derecho de ellos y no el de los otros”.

La mirada del especialista

Gustavo Sampaio, experto en derecho electoral consultado en el lugar, describió el clivaje: “Lo que está en juego es una división nacional entre institucionalistas y anti-institucionalistas”. Y explicó: “Entre aquellos que eligen un presidente que ya está en el poder y que es un defensor del equilibrio entre los tres poderes, y un candidato que tiene como propuesta la modificación de algunas condiciones estructurales”.

Sampaio advirtió que si Flávio Bolsonaro llega al poder con una bancada fuerte en la Cámara y el Senado —algo que ya quedó asegurado tras la primera vuelta— podría aprobar enmiendas constitucionales para reconfigurar el Poder Judicial, en especial el Supremo Tribunal Federal. “Se especula incluso con una enmienda para extender el período del mandato presidencial”, alertó.

Pobreza y seguridad: dos problemas, dos miradas

El especialista marcó una diferencia clave: “El problema más grave es la miseria y la pobreza. Pero la seguridad pública es el problema más percibido por la población en los centros urbanos”. Esa brecha, según explicó, explica la división del electorado: quienes apoyan un modelo de bienestar social se inclinan por Lula, mientras quienes tienen una visión más liberal de la economía van por Bolsonaro.

Más allá de los votantes que se expresan públicamente, hay un voto que se mueve en silencio, según pudo conocer la periodista en su relevamiento. Trabajadores de aplicaciones, mozos y personas que viven del día a día mostraron en conversaciones informales una tendencia diferente, que esperan generar un cambio con su voto porque se ven afectados por el aumento del costo de vida y sienten que los líderes actuales no están leyendo esa realidad.

El domingo 25 de octubre se vota en Brasil. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro se impuso con el 47,03% contra el 45,16% de Lula.

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