A diez años de su renuncia, Messi volvió a perder una final en Nueva York y esto fue lo que aprendimos
Otra vez perdió una final en Nueva York y otra vez renunció. Pero el mensaje de un hincha de Villa Regina muestra que, diez años después, la historia es otra: ¿qué fue lo que cambió?
Diez años después de anunciar su renuncia a la Selección tras una final perdida en Nueva York, Lionel Messi volvió a caer en esa misma ciudad y, otra vez, decidió dar un paso al costado. Pero esta vez la historia fue distinta: los argentinos ya no lo crucificaron, sino que lo acompañaron en la derrota.
Fue en 2016, después de perder la Copa América Centenario ante Chile, cuando Messi soltó aquella frase que cayó como un baldazo de agua fría: “Se acabó para mí la Selección”. El mundo del fútbol se estremeció y en la Argentina, puertas adentro, muchos sintieron que el ídolo les daba la espalda.
Pero Leo, el mismo que cargaba sobre sus hombros el legado de Diego Maradona, decidió volver. Y seis años después, en Catar 2022, nos regaló la tercera Copa del Mundo, el día más feliz de la historia de este país, según el propio autor de esta carta.
¿Qué cambió en esta década?
Esta semana, tras perder otra final en Nueva York, Messi volvió a renunciar. Sin embargo, el contexto ya no es el mismo. La sociedad argentina, que alguna vez lo criticó hasta por no cantar el himno o por jugar “solo” en el Barcelona, aprendió a quererlo incluso más en la derrota.
“Todos recordamos cómo fueron aquellas finales que nos tocó perder, y sabemos lo cruel que fue nuestra sociedad con un chico que era nuestro mejor ejemplo en el mundo”, escribe Juan Alfredo Nieva, un vecino de Villa Regina que firmó esta carta de opinión publicada en Río Negro.
Para Nieva, la victoria más grande de Messi no fue el Mundial de Catar, sino habernos enseñado a no rendirnos y a ser mejores personas. “Gracias por todo, Leo”, cierra.