A dos años de su desaparición, la familia de Jésica Gutiérrez vuelve a marchar con un reclamo concreto
Dos años sin respuestas y una causa que, según la familia, quedó paralizada. Este viernes marchan con un reclamo puntual y un pedido que no cede.
Este viernes se cumplen dos años desde que Jésica Elizabeth Gutiérrez fue vista por última vez mientras volvía de su trabajo a su casa en La Caldera. La causa no tiene avances visibles y su familia decidió volver a las calles para exigir respuestas.
La mujer, de 33 años y madre de tres hijos, trabajaba en una sandwichería. La noche del 11 de septiembre de 2024, una cámara de seguridad registró su última imagen. Desde entonces, no hay rastros de ella ni datos que permitan saber qué pasó.
“La causa está paralizada”
Héctor Velásquez, abogado de la familia, dijo en Radio Salta que en los últimos meses se frenaron los rastrillajes y otras medidas de búsqueda. “Lamentablemente, la causa está paralizada”, señaló, al reclamar que el paso del tiempo no diluya la investigación.
Los familiares quieren saber cuál es la hipótesis actual y qué medidas están en marcha. Según el letrado, en marzo presentaron una solicitud con firmas de vecinos para ser recibidos por el procurador general de Salta, Pedro García Castiella, pero todavía no obtuvieron respuesta.
Marcha hacia Ciudad Judicial
Para renovar el reclamo, este viernes harán una movilización hasta Ciudad Judicial. Buscan visibilizar el caso, lograr una reunión con el procurador y que se reactiven los operativos para encontrar a Jésica.
También pedirán que aumente la recompensa. Hoy es de $6 millones, establecida por el Decreto 80/25 del Gobierno provincial para quien aporte información “fidedigna y determinante”. La identidad de quien colabore se mantendrá en reserva, según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta.
La familia considera que el monto quedó desactualizado y solicitará formalmente un incremento. La recompensa vigente se oficializó en febrero de 2025, tras una gestión de la Procuración General ante el Poder Ejecutivo.
El caso de la expareja
En los primeros días de la investigación, Edgardo Mamaní, expareja de Jésica, estuvo demorado y luego recuperó la libertad. Poco después murió por un presunto suicidio, lo que sumó interrogantes que, según la querella, aún no fueron aclarados.
Velásquez explicó que no había una denuncia formal de violencia de género, aunque distintos testimonios mencionaron conflictos en la pareja. También indicó que otras personas vinculadas sentimentalmente con Jésica fueron citadas, pero no surgieron elementos que las relacionen con su desaparición.
Cómo aportar información
Jésica es de tez blanca, tiene cabello pelirrojo hasta los hombros y cicatrices en una pierna y en la zona abdominal. La noche que desapareció llevaba un pantalón rosado, un top blanco y un camperón negro.
Cualquier dato puede comunicarse al 911, ante la fiscalía interviniente o en la dependencia policial más cercana. A dos años de la última imagen, sus tres hijos y el resto de la familia insisten en la misma pregunta: ¿dónde está Jésica Gutiérrez?