«A este lo vamos a hacer mierda»: amenazas de muerte en plena reunión del Concejo de Bariloche
Salió del recinto a fumar un cigarrillo en medio de un cuarto intermedio. Minutos después, un grupo lo rodeó y uno de ellos le dijo que lo iba a matar. La secuencia quedó grabada y él ya hizo la denuncia.
El asesor de prensa de un concejal opositor denunció que fue amenazado de muerte durante una reunión de comisión en el Concejo Deliberante de Bariloche, en medio del debate por la actualización del módulo fiscal que el Ejecutivo necesita aprobar con urgencia.
El hecho ocurrió ayer durante una jornada de fuerte tensión política, cuando se evaluaba un proyecto oficialista para aumentar tasas y gravámenes. El denunciante trabaja en el bloque de Primero Río Negro, que representa el concejal Facundo Villalba, y suele grabar en video la actividad legislativa.
El joven comunicador pidió que su nombre no se difunda por temor a represalias. Contó que hay cámaras fijas del Concejo que registraron lo sucedido y que en el lugar había más personas que podrían aportar datos a la investigación.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron que la causa quedó a cargo del fiscal de turno Gerardo Miranda, aunque todavía no trascienden detalles sobre las medidas dispuestas.
El relato: salió a fumar y lo rodearon
Según su testimonio, el asesor salió del recinto durante un cuarto intermedio «para fumar un cigarrillo» y fue abordado de manera «intimidante» por un grupo que calculó en «seis personas».
Uno de ellos, al que identificó con el apodo de «Jabalí» porque desconoce su nombre, se le acercó y le dijo: «a vos te voy a matar, no te pego acá porque no me dejan». Después escuchó que otro sujeto conocido como «el Gallina», que tiene un cargo de delegado municipal, le decía al resto: «este es el de los videítos, a este lo vamos a hacer mierda».
En la denuncia que presentó después en fiscalía identificó a los responsables de la agresión como «la gente del intendente» Walter Cortés. Aseguró que esos mismos grupos ya habían hostigado y silbado a los concejales críticos con el proyecto durante el debate.
«Temo por mi vida y por mi familia»
El trabajador del Concejo dijo que hoy está «más tranquilo», agradeció la solidaridad recibida «de colegas y de políticos», pero sigue con miedo y prefiere reservar su identidad.
Se definió como una persona «con el cuero duro» y capaz de diferenciar «una chicana de una amenaza real», aunque sostuvo que los hechos que le tocó vivir «son realmente inaceptables».
Ante la fiscalía dejó constancia de que ambos agresores son empleados municipales. «Temo por mi vida y por mi familia, ya que son personas muy pesadas», es una de las frases que quedaron registradas en la denuncia.
También insistió en que resulta «insólito» que personas contratadas por el municipio se comporten como «matones» y concurran al Concejo a amedrentar a los concejales de la oposición y a quienes trabajan en sus bloques.
Precisó que la denuncia quedó caratulada como «amenazas de muerte» y subrayó que en las cámaras del Concejo «aparece toda la secuencia» de lo ocurrido. Lo dijo en público «por las dudas y para que ese material no desaparezca».
El fiscal busca una salida por diálogo
El fiscal Miranda anticipó que pedirá las medidas de prueba habituales en estos casos y que su intención es convocar a «una mesa de diálogo» para buscar una solución alternativa al conflicto, sin llegar a un juicio y una condena. El primer paso, según explicó a este medio, serán entrevistas individuales con las partes.
La reunión de la comisión de Gobierno y Legales donde se produjo el incidente incluyó una discusión áspera entre los concejales y terminó con un dictamen dividido sobre el proyecto oficialista para actualizar el módulo fiscal. En la sesión extraordinaria que se hizo a continuación, la iniciativa volvió a comisión porque solo puede aprobarse con una mayoría especial y no reunía los votos necesarios.