A los 31 años, una abogada de Villa María que volvería a elegir la profesión: la razón
¿Qué lleva a una joven abogada de la región a reafirmar su vocación a pesar de las dificultades? Sofía Nicotra Bottaro, de 31 años, cuenta su historia en el Día del Abogado.
Sofía Nicotra Bottaro tiene 31 años, es abogada litigante y combina su trabajo con la participación institucional. Actualmente se desempeña como revisora de Cuentas del Colegio de Abogados de Villa María y como miembro del Tribunal de Cuentas de la Municipalidad de Villa Nueva. En el Día del Abogado, reflexionó sobre una carrera que, asegura, volvería a elegir sin dudarlo.
Su vocación nació de la posibilidad de defender derechos y ayudar a otros a encontrar soluciones. Con el tiempo, descubrió que el Derecho también le daba herramientas para involucrarse en el ámbito público y en las instituciones.
“Para mí, ser abogada tiene mucho que ver con involucrarse, buscar soluciones y tratar de generar cambios desde el lugar que a cada uno le toca ocupar”, sostiene.
Una profesión con responsabilidad social
Para Sofía, ejercer la abogacía implica una enorme responsabilidad. “No trabajamos solamente con expedientes, escritos o normas; trabajamos con los problemas, las preocupaciones y, muchas veces, con momentos muy importantes en la vida de las personas”, señala.
En ese sentido, considera que la ética, la honestidad, la responsabilidad y la independencia son valores fundamentales, junto con la empatía y el respeto por los colegas. Y destaca una premisa que considera central: “No perder nunca de vista que detrás de cada expediente hay una persona”.
Los desafíos de la Justicia actual
Sobre el presente de la profesión, entiende que los abogados enfrentan nuevos desafíos vinculados con la tecnología, las transformaciones sociales y la necesidad de una Justicia más accesible y eficiente. “Uno de los grandes desafíos es lograr que la modernización de la Justicia venga acompañada de mayor acceso, más celeridad y mejores respuestas para quienes necesitan del sistema”, plantea.
También considera necesario recuperar el valor social de la profesión y entender que el trabajo de los abogados “tiene un impacto que va mucho más allá de un expediente”.
“Sí, sin dudas”
A pesar de las dificultades y frustraciones propias del ejercicio profesional, Sofía no duda al responder si volvería a elegir la carrera: “Sí, sin dudas”. Y explica: “La Abogacía me dio una profesión, pero también una forma de mirar la realidad, de cuestionar, de defender ideas y de involucrarme”.
En este Día del Abogado, finalmente, deja un mensaje para sus colegas: “Que nunca perdamos de vista la responsabilidad que implica ser abogados y abogadas, ni el valor que tiene nuestra profesión en la defensa de los derechos. Que sigamos ejerciendo con pasión, honestidad y orgullo por lo que hacemos”.