A los 4 años le dijo a su papá que había alguien en el patio: la historia de la médium pampeana que aprendió a vivir con lo que ve
Tenía cuatro años cuando le dijo a su papá que había alguien en el patio. Él no lo veía. La nena que creció en el campo pampeano tardó más de dos décadas en entender qué le pasaba y quién le puso palabras a eso que la asustaba.
Lorena Perelló es de La Pampa y desde la infancia asegura que puede ver, sentir y escuchar a personas fallecidas. Lo que empezó como miedo y desconcierto en el campo se convirtió, con los años, en el centro de su vida espiritual.
La primera vez que lo dijo tenía cuatro años. Era una noche de verano y le contó a su papá que había una persona en el patio. Él no la veía. "Me di cuenta cuando tenía cuatro años. Una noche de verano le dije a mi papá que había una persona en el patio, pero él no la estaba viendo", recuerda Lorena Perelló sobre aquel episodio inicial.
Desde entonces, dice, convive con una sensibilidad especial que define como la capacidad de percibir a quienes ya no están en el plano terrenal. Pasaron más de 22 años antes de que pudiera ponerle un nombre y dejar de tenerle miedo.
Una infancia con preguntas sin respuesta
Sus padres no sabían nada de fenómenos paranormales, pero lejos de negar lo que la nena contaba, la acompañaron. "Me envolvieron con muchísimo amor", destaca Lorena. Ante la falta de explicaciones, la familia buscó ayuda en curanderos y otras alternativas, siempre validando lo que ella percibía.
El cambio llegó cuando se mudó a General Pico para estudiar. Allí conoció a Matías, su actual marido, cuya familia tenía tradición espiritista y acceso a las obras de Allan Kardec. Fue él quien le puso palabras a lo que le pasaba: "Yo sé lo que vos sos, vos sos médium", le dijo. Desde ese momento, Lorena pudo hablar de sus experiencias sin temor.
El caso de Camila, la nena que la acompañó una semana
Entre los relatos que marcaron su camino, Lorena recuerda el de Camila, una nena de seis años que murió en un accidente de tránsito y que, según su relato, se le manifestó durante una semana. "Yo no encuentro a mi mamá", le decía la pequeña.
En ese momento Lorena trabajaba como maestra jardinera y la presencia de la nena era tan intensa que la acompañaba incluso en el aula. Sus alumnos notaban que preparaba materiales de más. La situación se resolvió cuando acudió a un centro espiritual, donde familiares de Camila ayudaron a que la nena pudiera "hacer su tránsito hacia la luz".
Cómo dice que se comunica con los muertos
Perelló explica que actúa como un canal. La comunicación, según cuenta, llega a través de imágenes, sensaciones físicas, sonidos o la incorporación. "Muchas veces las almas usan mi cuerpo para dar un abrazo o decir algo que no pudieron expresar en el plano terrenal", afirma.
Aclara que no elige quién se presenta en las sesiones y sostiene que estas experiencias pueden ser una herramienta para transitar el duelo y encontrar paz.
Activación celular y bienestar
Más allá de su faceta como médium, Lorena desarrolló un proceso de autosanación tras superar bloqueos emocionales. Hoy propone una técnica de activación celular que integra respiración, bioelectricidad, epigenética y coherencia emocional. Su objetivo, dice, es dar herramientas para que las personas alcancen su bienestar antes de que aparezcan los síntomas físicos.
Perelló adelantó que profundizará en estos conceptos en su próxima conferencia, con ejercicios prácticos para los asistentes. El artículo original aclara que estas prácticas forman parte de su enfoque espiritual y no deben confundirse con tratamientos médicos científicamente comprobados.