A los 49 años cumplió el sueño que parecía imposible: se recibió de enfermera sin moverse de su pueblo
A los 49 años, Pérsida Velázquez se recibió de enfermera universitaria sin moverse de su pueblo. Lo que parecía un sueño imposible se destrabó con una apertura inesperada que le cambió el futuro. ¿Qué fue lo que lo hizo posible?
Pérsida Velázquez tiene 49 años, es oriunda de Colonia La Primavera y acaba de convertirse en enfermera universitaria en la Universidad Provincial de Laguna Blanca. La flamante egresada contó su historia a AGENFOR y no ocultó la emoción: “Estoy muy feliz de haber logrado esto”.
Su camino no fue sencillo. Empezó como agente sanitaria en el centro de salud de La Primavera, donde la actual diputada provincial Cristina Mirassou la alentaba a capacitarse y seguir adelante. Pero había un obstáculo que parecía insalvable: viajar a Formosa capital para estudiar era imposible.
La apertura de la facultad en Laguna Blanca le cambió la vida. “Ante la imposibilidad de viajar a Formosa capital, la apertura de esta facultad en Laguna Blanca hizo posible este sueño”, relató.
El apoyo que sostuvo el camino
Velázquez reconoció el acompañamiento de su familia —su esposo Francisco y sus hijos— y el respaldo del director del centro de salud, el doctor Julio Scalora, junto a los docentes de la casa de altos estudios.
También destacó el valor de la educación pública y la equidad territorial. “Esta facultad fue una gran bendición y una oportunidad muy grande para seguir creciendo profesionalmente gracias al Modelo Formoseño que impulsa nuestro gobernador Gildo Insfrán, el cual garantiza la equidad”, afirmó.
Y agregó: “Estoy muy agradecida al Gobierno de la provincia por esta oportunidad. Es de gran bendición que nuestra comunidad La Primavera tenga cerca una facultad donde se pueda estudiar”.
Un orgullo para su comunidad
Consultada sobre lo que significa representar a su pueblo, respondió con orgullo: “Para mí es un orgullo como originaria demostrar que se puede estudiar y crecer profesionalmente. Está en uno el querer saber más, aprender y contagiar a los jóvenes de los colegios para que sigan adelante y aprovechen nuestra facultad”.
Tras dedicar este paso a Dios, a su familia y a quienes la apoyaron, dejó un mensaje para los que dudan: “Siempre van a haber pruebas y dificultades, como cuando íbamos a clases con lluvia, pero el secreto es perseverar y nunca dejar de estudiar”.