¿A los 8 años ya tienen celular? El 55% de los alumnos salteños de tercer grado lo confirma
¿Sabías que más de la mitad de los chicos de 8 años en Salta ya tiene celular propio? El dato, que preocupa a especialistas, viene del operativo Aprender 2024. Conocé cómo se compara la provincia con el resto del país y qué dice la ley local.
Un dato que enciende las alarmas en Salta: el 55% de los chicos de tercer grado ya tiene su propio teléfono celular, según el operativo Aprender 2024. Aunque el porcentaje está por debajo del promedio nacional (58,6%), especialistas advierten sobre la naturalización del acceso temprano a estos dispositivos.
¿Cómo se compara Salta con otras provincias?
Dentro del NOA, Catamarca encabeza la lista con un 67% de alumnos de tercer grado con celular propio. Le siguen Tucumán (63%), Jujuy (59%), Salta (55%) y Santiago del Estero (49%). En el extremo opuesto, Formosa y Misiones registran los niveles más bajos.
Acceso casi universal
El informe "Celulares: ¿Prohibir o no prohibir?", elaborado por Andrea Goldin (CONICET y UTDT) junto a Martín Nistal y Tomás Besada, revela que otro 23% de los chicos usa el celular de un familiar. Así, solo el 18% de los alumnos de 8 años no tiene acceso a un móvil.
¿Sirve prohibir los celulares en la escuela?
Los investigadores analizaron estudios internacionales y concluyeron que las prohibiciones reducen el uso y las distracciones en clase, pero la evidencia no demuestra de forma concluyente que mejoren el rendimiento escolar. Algunas investigaciones muestran mejoras moderadas; otras, ninguna diferencia significativa.
La ley en Salta
La provincia cuenta con la Ley Provincial 8.474, que regula el uso de celulares en las escuelas: en Nivel Inicial está prohibido; en Primaria se permite solo desde sexto grado con fines pedagógicos y autorización familiar; en Secundaria, únicamente para actividades educativas. Cada institución puede adaptar la norma a su realidad.
Más allá de la prohibición
Andrea Goldin sostiene: "Considero que no hay que dejarse deslumbrar por las tecnologías, sino aprender a usarlas con objetivos pedagógicos claros, no que ellas nos usen a nosotros". Por su parte, Lucía Fainboim, especialista en educación y bienestar digital, advierte: "Me preocupa que hayamos naturalizado que un niño de ocho años tenga un celular propio". El verdadero desafío, coinciden, es garantizar una infancia saludable con tiempo para jugar, crear vínculos y usar la tecnología de forma responsable.