A metros de la Ruta 40, este rincón de Neuquén guarda un secreto que pocos conocen
¿Te animarías a cruzar el río Neuquén en una balsa manual? Este destino escondido a metros de la Ruta 40 te espera con una experiencia única.
En el norte de Neuquén, a solo 50 kilómetros de Chos Malal, hay un lugar que combina historia, naturaleza y una travesía que pocos se animan a probar. Se trata de la balsa Huitrín, la última de su tipo en la provincia, y que permite cruzar el río Neuquén en cuestión de minutos.
Ubicada a pasos de la mítica Ruta Nacional 40, esta balsa manual es el único medio para que los habitantes de la zona —un puñado de crianceros— puedan trasladar sus vehículos de una orilla a la otra. El viaje, de apenas 75 metros, se realiza en un sistema a tracción que funciona desde hace décadas.
¿Qué hace única a la balsa Huitrín?
Según informaron desde el gobierno provincial, "sólo habita en el lugar un puñado de crianceros para los cuales la balsa manual, a tracción, es el único medio para cruzar el río Neuquén". La experiencia está disponible de 8 a 12 y de 14 a 18 horas, y permite transportar vehículos livianos.
Pero no todo es turismo: esta balsa fue vital a mediados del siglo pasado, cuando transportaba camiones cargados de carbón desde las minas de la zona. La explosión de la mina San Eduardo provocó un éxodo masivo, y hoy solo quedan vestigios de esa historia.
Un destino para aventureros
Además de la travesía en balsa, el lugar ofrece paisajes naturales impactantes y una baja contaminación lumínica, ideal para quienes buscan desconectarse. Es un destino perfecto para almas aventureras que quieran conocer un lado poco explorado de Neuquén.