A metros del estadio, un coro de tango demuestra que la jubilación recién empieza
¿Pensabas que la jubilación era sinónimo de quietud? En Santa Rosa, un coro de tango integrado por más de 30 adultos mayores rompe todos los moldes y demuestra que la vida recién empieza. Conocé la historia que está dando que hablar.
En pleno corazón de Santa Rosa, un grupo de adultos mayores encontró en el tango una razón para sonreír. Más de 30 jubilados y jubiladas integran “Pampa Mía”, un coro que no tiene antecedentes en la provincia.
La Unión de Jubilados, Retirados y Pensionados Civiles de La Pampa, ubicada en Bolivia 655, es mucho más que un lugar de trámites. Allí, el maestro Alberto “Tuki” Montano lidera una propuesta que convoca a decenas de personas a cantar, y que ya se convirtió en un emblema de vitalidad.
¿Qué se canta en “Pampa Mía”?
El repertorio va desde la poética “Balada para un loco” hasta la clásica “Mi Buenos Aires querido”. También suman otras joyas del dos por cuatro como “Garganta con Arena” o “Café la humedad”. Todo con el acompañamiento del teclado de Montano y el acordeón de Hugo Fantini.
“Acá la gente vuelve a sonreír y a sentirse viva”, destacó la presidenta de la institución, Hilda Casadei, en diálogo con este medio. Y no es para menos: el domingo último, buena parte del coro cantó en el programa “La Pampa Va”, que se emite por Radio Noticias, y los rostros de felicidad fueron la mejor postal.
Una experiencia inédita en la zona
“No hay coros de tango en la zona, y mucho menos integrados íntegramente por jubilados y jubiladas. Es una experiencia inédita que nos llena de orgullo”, reflexionó Casadei. El fenómeno del coro es solo una de las tantas actividades que ofrece el centro, que cuenta con talleres de teatro, bailes folclóricos y de salón, música, juegos y entretenimientos.
Para la dirigente, el valor real trasciende lo recreativo: “La vida sigue después de la jubilación y hay que aprender a disfrutarla. Muchas personas llegan tristes o sintiendo que ya lo dieron todo, pero cuando se suman a un taller, cuando cantan o se prenden en un baile, se dan cuenta de que todavía queda mucho por hacer y compartir”.
El desafío de sostener la propuesta
Mantener una estructura con 1.200 socios y 15 talleres gratuitos no es tarea sencilla. La comisión directiva, encabezada por Casadei, trabaja a diario para cubrir los costos fijos y pagar a los profesores. “Desde enero a la fecha tenemos más o menos 180 socios nuevos, y todos los días gente que se va jubilando y se suma. La verdad que se está trabajando muy bien en estos momentos tan difíciles, porque solventar esto es mucho”, explicó.
El coro “Pampa Mía” sigue demostrando que el tango, como la vida misma, se canta con el corazón. Sin importar los años que marque el calendario, estas voces encuentran en la música un refugio y una razón para seguir adelante.