A punto de cumplir 60, el nadador de Choele Choel que desafiará al Río de la Plata
Con 60 años recién cumplidos, un nadador de Choele Choel se prepara para cruzar a nado el Río de la Plata. ¿Podrá lograr lo que solo 45 personas consiguieron?
Leonardo Migone, un nadador de Choele Choel que está por cumplir 60 años, se alista para la travesía más dura de su carrera: cruzar a nado los 42 kilómetros del Río de la Plata, desde Colonia (Uruguay) hasta Punta Lara (Argentina).
Si lo logra, será el tercer patagónico en completar el cruce oficial, una hazaña que solo 45 nadadores en la historia han certificado. Además, se convertiría en el segundo argentino de su edad en alcanzar esa marca.
“Quiero cerrar mi carrera con este desafío y demostrar que nunca es tarde para perseguir un sueño”, afirmó Migone, quien planea lanzarse al agua en diciembre.
Un camino forjado en el agua
La relación de Migone con la natación comenzó a los 13 años, en la pileta del club Sportsman de Choele Choel, inaugurada en 1980. Allí, el profesor Abel González formó el primer equipo de natación de la ciudad, aunque solo podían entrenar en verano, a diferencia de otros clubes con piscinas climatizadas.
Tras un paréntesis por estudio, trabajo y familia, Migone retomó el entrenamiento en 2008 y dos años después descubrió las aguas abiertas. “Me enamoré de esta disciplina desde el primer momento”, recordó.
Sus inicios fueron en lagos de la cordillera como Nahuel Huapi, Lácar, Nonthué, Moreno y Espejo, con pruebas de tres o cuatro kilómetros que fueron creciendo en distancia. Llegó a completar 21 kilómetros en el Desafío del Lago Puelo, donde mejoró su tiempo en una hora entre 2025 y 2026.
El salto definitivo ocurrió en noviembre de 2025, cuando finalizó la versión para aficionados de la Santa Fe-Coronda, de 47 kilómetros, en ocho horas y media. Esa experiencia lo convenció de que estaba listo para un reto mayor.
Las exigencias del cruce
La travesía del Río de la Plata implica cerca de 16 horas de nado continuo, el límite establecido por Prefectura. Las corrientes, el tráfico marítimo, el viento y los cambios climáticos repentinos convierten cada intento en una batalla contra la naturaleza.
Migone nadará en solitario, pero estará acompañado por una embarcación de apoyo de la organización y otra de asistencia con su entrenador, Gustavo González, y el nadador choelense Agustín Fernández. Durante el recorrido, no podrá tocar el bote ni recibir asistencia para alimentarse o hidratarse, según las reglas internacionales.
El cruce será fiscalizado por Nadando Argentina, entidad autorizada por World Aquatics. Más allá del logro personal, Migone siente que representa a su comunidad: “Confío en la gente de mi pueblo. Podría haber buscado entrenadores de cualquier parte del país, pero elegí seguir con el mismo profesor de toda la vida porque conoce mis tiempos, mi cabeza y mi forma de nadar”.
Para Leo, el verdadero objetivo es inspirar a otros: demostrar que a los 60 años todavía se pueden perseguir sueños, como cruzar a nado el gran “charco”.