A un año de su reapertura, el Juan L. celebra con dos jornadas de música y danza
El Centro Cultural Juan L. Ortiz festeja su primer aniversario con dos días de música, danza y gastronomía. ¿Qué artistas subirán al escenario?
El Centro Cultural Juan L. Ortiz, de Paraná, celebra el primer aniversario de su renovación con un festival que promete dos días a puro arte. La cita será el viernes 4 y sábado 5 de septiembre, desde las 18, con entrada libre y gratuita.
La propuesta, impulsada por el Municipio, reunirá música, danza, teatro, emprendimientos y gastronomía en distintos espacios del edificio. La conducción estará a cargo de Gabi Zonis, y habrá patio gastronómico, sastrería abierta, intervenciones artísticas y un sector para emprendedores.
La grilla completa
El viernes 4 subirán al escenario Arapoty Dúo, Compañía Tupana, Murga del Paraná y Ángel Oscar Giles & Yuruma. El sábado 5 será el turno de Ballet Angirú, La Solense, Panambí – Folklore Raíz y Gerardo Farías. Durante la tarde, los más chicos podrán disfrutar de las propuestas de Patota EmburBujada.
Ambas jornadas arrancarán a las 18 y se desarrollarán en distintos puntos del Centro Cultural, que volvió a abrir sus puertas el 5 y 6 de septiembre de 2025, tras una recuperación integral del edificio.
Una obra que volvió a la vida
La intervención incluyó la restauración y reorganización de los espacios existentes, la adaptación para personas con movilidad reducida y trabajos en techo, sanitarios, salas, camarines, sector administrativo y pisos. También se sumaron espacios exteriores para actividades culturales.
La obra había comenzado con financiamiento provincial, pero tras un período de paralización fue reactivada y continuada con recursos municipales. Entre las transformaciones más destacadas estuvo la recuperación de una sala de teatro interior más versátil y la creación de un teatro al aire libre con gradas y plaza seca.
Desde entonces, el Juan L. volvió a ser escenario de recitales, obras de teatro, muestras, ferias, talleres y propuestas para las infancias, además de un espacio para emprendedores y artistas locales. Un año después, el festival celebra justamente esa circulación: un centro cultural activo, abierto y habitado por públicos, artistas y proyectos.