A un año del crimen del jubilado petrolero de Pico Truncado: “Que aparezcan los que tanto daño nos hicieron”
A un año del crimen de Hugo Toledo Vargas, el jubilado petrolero asesinado a golpes en Pico Truncado, su familia clama justicia. ¿Quiénes fueron los responsables?
Un año después del brutal asesinato de Hugo Toledo Vargas, el jubilado petrolero de 70 años hallado sin vida en su casa de Pico Truncado, su familia sigue clamando justicia. El caso, que conmocionó a la comunidad, permanece sin detenidos.
El hallazgo que estremeció a la Comisaría Segunda
El cuerpo de Toledo Vargas fue descubierto por una persona de confianza, quien dio aviso a las autoridades. Al ingresar a la vivienda de la calle Orkeke, los efectivos se encontraron con una escena desgarradora: el hombre, conocido como “Huguito”, tenía manos y pies atados con precintos, algunos sin usar, manchas rojizas, su documentación personal, profilácticos, un trozo de madera y un desorden generalizado.
La autopsia reveló que la causa de la muerte fue un traumatismo craneano grave, producto de múltiples golpes recibidos en su domicilio. El caso quedó a cargo del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil Nº 1, y hasta ahora no hay ningún detenido por este crimen, considerado uno de los más aberrantes de 2025 en la región.
El relato del hermano: “Lo mataron a golpes”
Carlos Toledo Vargas, reconocido abogado y hermano de la víctima, había dialogado con este medio a un mes del hecho. Con crudeza, describió la violencia extrema: “Lo han matado a golpes. Estaba maniatado, pero fue mucha la violencia. Murió por esos golpes, de un traumatismo de cráneo severo”.
Además, agregó que “mi hermano estaba golpeado, pero por todos lados y muchos golpes en la cabeza, estaba prácticamente irreconocible”. Según las primeras investigaciones, dos personas bajaron de un auto, ingresaron a la casa por unos minutos y huyeron corriendo, sin que se registraran signos de entrada forzada.
Las pistas tecnológicas que podrían ser clave
La búsqueda de justicia se apoya en los avances tecnológicos y el trabajo forense. Uno de los hallazgos más relevantes fue la recuperación del celular de Hugo, encontrado cerca de su domicilio, considerado una pieza fundamental para la investigación.
Pero no era la única evidencia digital: la Justicia secuestró otros diez teléfonos de personas del círculo íntimo de la víctima, así como DVR de cámaras de seguridad, uno de ellos extraído de la propia vivienda.
Un año de dolor y esperanza
En el aniversario del crimen, Norma J. Almonacid, familiar de la víctima, expresó en redes sociales: “Hoy se cumple un año sin ti… Qué tristeza nos dejaste… Sigo teniendo fe que Dios nos dará las fuerzas para ver el día que se haga justicia… Dios Padre, Dios hijo y Dios Espíritu santo acompañen a Huguito y que aparezcan los que tanto daño nos hicieron”.