Abandonado durante 8 años, el edificio que la UNSJ levantó en Jáchal vuelve a abrir sus puertas
Ocho años estuvo el edificio de la UNSJ en Jáchal sin poder usarse: faltaba agua, camino y hasta sufrió robos. Este viernes la universidad lo reabre, pero la historia no termina ahí.
La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) dejó atrás años de abandono y este viernes 2 de octubre pondrá oficialmente en marcha su sede propia en San José de Jáchal, ubicada sobre la prolongación de calle Perón, en el kilómetro 4, zona de Pan de Azúcar. La ceremonia coincide con el 12° aniversario de la Delegación Valles Sanjuaninos y marca la recuperación de un proyecto que estuvo ocho años al borde de perderse.
El acto protocolar está previsto para las 10:30, con invitación abierta a toda la comunidad. Además, habrá un código QR para facilitar la llegada al predio.
Un edificio licitado en 2016 que quedó a medio camino
El terreno de 10 hectáreas fue donado por la Municipalidad de Jáchal a la UNSJ. La obra se licitó entre 2016 y 2017 con financiamiento nacional, pero se entregó incompleta.
"Este edificio fue licitado entre el año 2016 y 2017. Fue con un financiamiento en ese momento nacional y se entregó con algunos faltantes de conexión de agua porque no existía hasta ese momento", recordó Fernando Gómez, secretario de Obras, Servicios y Desarrollo Sustentable de la UNSJ.
A la falta de agua se sumó la ausencia de camino de acceso. Con el tiempo y trabajo municipal se logró abrir unos tres kilómetros de camino y tender las redes de agua hasta el predio, aunque el edificio permaneció sin uso.
Durante ese período, la Dirección General de Construcción Universitaria, a cargo del arquitecto Héctor Liria, tuvo que realizar tareas de mantenimiento de emergencia. Los robos de tableros eléctricos y otros elementos fueron el punto de inflexión: la gestión del rector Tadeo Berenguer, la vicerrectora Andrea Leceta y la Secretaría Administrativa Financiera, a cargo de Ricardo Coca, decidió cerrar y terminar el edificio de una vez.
"Tomamos la decisión en conjunto con el rector y la Secretaría Administrativa Financiera de poder dotar de infraestructura todo el enrejado, todo ese edificio, para poder enrejarlo, para poder brindarle seguridad y terminarlo definitivamente", afirmó Gómez.
7.000 horas de trabajo propio y muebles hechos en la universidad
La obra no la ejecutó una empresa privada: se hizo por administración, con mano de obra de la propia universidad. Participaron la Dirección General de Construcción Universitaria y la Dirección de Talleres y Servicios. Durante un mes y medio, el personal se instaló en Jáchal.
"Nosotros hicimos el cierre con un personal de nuestra Universidad de Metalúrgica para poder cerrar todo ese edificio y brindarle seguridad. Con la gente de carpintería también de nuestra universidad realizamos los muebles que hacían falta para cada aula y una carpintería que divide el aula más grande que tiene, que digamos el aula magna de ese edificio, en dos para flexibilizarlo", detalló Gómez.
A eso se sumaron tareas de albañilería, pintura, plomería y electricidad, además de la reposición completa de los tableros eléctricos robados y la luz exterior.
"En estas tareas nosotros estuvimos ahí alrededor de un mes y medio en donde destinamos alrededor de 7.000 horas hombre de trabajo de nuestro personal de construcción universitaria y talleres y servicios", precisó.
Inversión de $25 millones y cómo quedó la sede
La finalización se concretó con fondos propios de la Secretaría de Obras y la Secretaría Administrativa Financiera, en un contexto desfavorable para las universidades nacionales.
Hoy la sede cuenta con entre 7 y 8 aulas operativas —el aula magna se divide en dos—, un gimnasio y áreas de estacionamiento. El equipamiento incluye aula híbrida para clases presenciales y a distancia, pizarrones, espacios para proyectores, aire acondicionado en la mayoría de las aulas en esta primera etapa y un espacio de descanso para docentes que deben hacer largos trayectos.
"Van a tener gran parte de ellas aire acondicionado, un espacio para que puedan descansar los docentes, que tengan que hacer grandes trayectos o sus colectivos o sus frecuencias se puedan organizar para poder viajar. Además, van a estar dotadas de bancos, pizarrones, aula híbrida y demás cuestiones que son necesarias para el cursado", señaló Gómez.
Qué carreras arrancan
La actividad académica comienza de inmediato. La Tecnicatura en Exploración Geológica arranca esta semana y tendrá como lugar central esta sede. La carrera de Músico Popular, que ya se dictaba allí, irá alternando su actividad según la planificación de la Delegación Valles Sanjuaninos.
"Sobre la carrera que se va a dictar es Tecnicatura en Exploración Geológica que arranca esta semana y tendrá como lugar central esta sede. Además de esa tenemos la carrera de Músico Popular que se dicta en esa sede, vamos a ir alternando y vamos a ir ubicando cuál va a ser la actividad que se va a ir dando", confirmó Gómez.
Lo que falta: dos etapas más sin financiamiento
La sede inaugurada es solo el módulo 1 de un proyecto de tres módulos. Gómez fue sincero sobre el futuro: "Nosotros no tenemos financiamiento para la segunda etapa. Nosotros queremos activar la sede para que los jachalleros tengan un lugar mucho más preparado para tomar clases. En un futuro cuando exista financiamiento, mucho más específico, avanzaremos con las otras etapas".
Esas etapas incluyen dos bloques más de aulas, otro gimnasio y otro bloque de estacionamiento, dada la extensión del predio.
Para cerrar, el secretario de Obras puso en valor el trabajo colectivo: "Desde la Secretaría de Obras, Servicios y Desarrollo Sustentable queremos poner en valor el laburo del personal de nuestra universidad que se puso al hombro estas obras y también la decisión política del ingeniero Tadeo Berenguer y Andrea Leceta, nuestro rector y vicerrectora, y de la predisposición de la Secretaría Administrativa Financiera para poder lograr este objetivo. En realidad fue una decisión política pero un esfuerzo conjunto en un contexto bastante desfavorable para la universidad".